Fandom: Sonic the Hedgehog.
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Bajo.
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minutos.
[Parte 2 disponible a partir del 14 de junio]
Hoy presentamos “Cómo hacer sentir viejo a un fan de Sonic The Hedgehog en cinco segundos”. Paso 1: dile que Sonic Forces fue revelado al público hace 10 años. ¡Eso es todo!
Así es, no estoy exagerando. La primera mención de “Project Sonic 2017” (el nombre clave de Sonic Forces) en un evento público fue en junio de 2016, hace más o menos una década. ¡Cómo vuela el tiempo, ¿eh?!
| Aquí tenemos una fotografía de 2016, anunciando que el desarrollo del "Project Sonic 2017" había iniciado. |
Sonic Forces siempre tendrá un rinconcito en mi corazón. Este fue el primer juego de la franquicia cuyo ciclo de marketing viví en calidad de fan. Aunque la serie animada de Sonic Boom fue mi introducción, Sonic Forces fue mi bienvenida formal. Este fue el producto que me hizo querer investigar acerca de la franquicia más allá de sus seis o siete personajes principales, lo cual agradezco hasta hoy en día.
| Este es el logo de Sonic Forces. |
¿Eso significa que el juego me gusta? ¡Claro que no! Casi todo en él tiene al menos una cosa por criticar: jugabilidad, animación, trama, banda sonora, DLCs y multimedia adyacente… La cantidad de reescrituras, mods y secuelas hechas por fans que Sonic Forces ha recibido a lo largo de los años debería ser una señal suficiente de lo defectuoso que fue.
Pero a su vez, sería un error quedarnos con esa visión negativa e ignorar lo positivo que vivimos gracias a él.
En esta serie de publicaciones, voy a compartir la historia de Sonic Forces, desde el momento en que fue revelado en aquel lejano 2016 hasta la actualidad. He querido hablar de este tema desde que abrí Título en Proceso en 2022, así que las ideas que expondré han tenido bastante tiempo para añejarse y agarrar sabor. ¡Comencemos de una vez!
PRELUDIO Y TRÁILERES INICIALES: UNA AMBICIOSA PROMESA
El ciclo de marketing y vida de Sonic Forces es una de esas cosas difíciles de explicar.
Es de esos temas que no podrías comprender a menos que lo hubieses vivido, pues las palabras no son suficientes para englobar todo lo que fue. Véanlo de este modo: cuando estudias alguna guerra que haya cambiado el curso de la historia de tu país, es fácil hablar de lo ocurrido durante la guerra en sí, pero es difícil hablar de los sucesos previos que levantaron el telón del conflicto.
¿En qué pensaban esos héroes patrios antes de lanzarse al campo de batalla? ¿Cómo vivía la población antes de tomar las armas? ¿Qué estaban haciendo los enemigos antes de ver los fusiles alzarse contra ellos? Todos tendemos a volcar nuestra atención al momento en que el primer cañonazo fue disparado, olvidando que debieron existir grandes motivos para que alguien siquiera decidiese preparar el cañón.
El fandom de Sonic The Hedgehog era un auténtico escenario bélico en 2016.
Durante al menos 8 años, los fans del erizo azul habían estado soportando un golpe tras otro desde todos los frentes posibles. Los videojuegos principales estaban yendo de mal en peor, los juegos spin-off estaban desapareciendo a una velocidad alarmante, la última serie animada de ese entonces estaba dando su último aliento, y los cómics de Archie fueron cancelados.
Con tantas desgracias apilándose, sin ningún respiro de por medio, era común ver al fan promedio debatiéndose si debía persistir un poco más o si era momento de bajarse del autobús.
| El famoso "Ciclo de Sonic" fue un ícono del entorno desalentador de aquel entonces. Este esquema resaltaba cómo cada nuevo juego seguía la misma historia: primero el fandom se emocionaba por un nuevo juego, luego se decepcionaba porque ese nuevo juego no era bueno, y por último un nuevo juego llegaba para reiniciar el ciclo. Ese ciclo de "ilusión - decepción - ilusión - decepción..." era el causante de la mayoría de las bajas que este fandom solía tener. |
El cinismo, las parodias de humor agrio, el pesimismo y las quejas estaban a la orden del día. Los memes parecían más bien llamados de auxilio, donde los fans le suplicaban a SEGA que por favor abriera los ojos, y los no-fans se burlaban de los fans por conservar sus esperanzas de ser escuchados. De hecho, fue más o menos por esta época que nació la mítica frase de “Sonic NUNCA fue bueno”, cortesía de IGN.
Para la mayoría de nosotros, la raíz de todos estos males estaba en dos puntos clave: el contrato de exclusividad con Nintendo, y el ingreso de Ken Pontac y Warren Graff como escritores principales.
| A la izquierda, Ken Pontac. A la derecha, Warren Graff. No tienen idea de lo mucho que detesto el trabajo de estos dos hombres, sobre todo el de Pontac. Cuando publiqué mi reescritura a PatGA, entenderán por qué. |
Desde el fracaso crítico y comercial de Sonic ’06 en el año 2006 (valga la redundancia), SEGA había estado haciendo toda clase de maromas para recuperar el buen ritmo de juegos pasados, pero nada parecía estar funcionando. Sonic Unleashed (2008) y Sonic and the Black Knight (2009) fueron los últimos intentos de SEGA de mantenerse consistentes con sus éxitos anteriores. Cuando éstos también fracasaron, la compañía trató de hacer un rebranding.
Pontac y Graff fueron escogidos como nuevos escritores debido a que el estilo de Shiro Maekawa parecía ya no estar surtiendo efecto (un GRAVÍSIMO error, he de añadir). La compañía creía que Maekawa tenía un estilo narrativo poco atractivo para las audiencias internacionales. Tal vez lo que la franquicia necesitaba para revitalizarse era un toque más occidental.
| Él es Shiro Maekawa: la mente maestra detrás de las historias de Sonic Adventure 2, Sonic and the Black Knight, entre otros juegos del periodo 1999-2008. |
Excepto que lo que Pontac y Graff hicieron no fue “americanizar” a Sonic, sino arruinarlo.
La escritura de los juegos se volvió cliché, repetitiva e infantil, lo cual va en contra de las raíces del personaje que nació como “el anti-Super Mario”. Esto enlaza perfectamente con nuestra otra raíz de podredumbre: el contrato de exclusividad con Nintendo. Todo nintendero que se respete sabe que Nintendo no es sólo azúcar, flores y muchos colores, pero como el estereotipo dicta que “Nintendo = alegría para toda la familia”, ya se imaginarán lo que hizo SEGA.
La escritura de Pontac y Graff y la superficial imitación de SEGA a Nintendo fueron el martirio del fandom durante un largo tiempo. Sonic Colors (2010) y Sonic Generations (2011) fueron considerados “buenos” a secas, pero Sonic Lost World (2013) no tuvo excusa que valiera. Después, la trilogía de Sonic Boom (2014-2017) llegó sólo para cometer los mismos errores de Sonic ’06… y recuerden: Sonic ’06 fue el origen de esta penosa bola de nieve.
Un mes después, el primer tráiler oficial del juego salió al aire. Dado el historial del Team Sonic en los últimos años, todo el mundo estaba esperando que este tráiler sería otro festival de arcoíris y amistad. Por lo tanto, es entendible la euforia que surgió cuando lo que vimos en nuestras pantallas fue esto:
| La ciudad de Sunset Heights en ruinas debido a un ataque masivo de Eggman. Por si no era obvio, los dos puntos azules corriendo por el camino son Sonic y Classic Sonic. |
Acompañado del eslogan “Únete a la Resistencia”, este primer tráiler nos voló la cabeza a todos quienes lo vimos. Nada de colorines, nada de chistecitos, y nada de jugarretas. El tráiler entero consiste en tomas a una ciudad devastada por robots gigantes de Eggman, con Sonic y Classic Sonic lanzándose al ataque, y unas cuantas frases ominosas para indicar que la cosa iba en serio.
El tono que este tráiler emitía recuerda mucho a lo visto en Shadow The Hedgehog y en los escenarios del futuro en Sonic ’06. ¿Son esos juegos buenos? No. ¿Son diferentes a la bomba de brillantina de Sonic Colors y Sonic Lost World? Sí, y considerando lo mal que estaban las cosas en aquel entonces, con eso bastaba. En aquel entonces, lo único que le importaba al fandom era que Sonic por fin estaba haciendo lo suyo, en lugar de tratar de copiar a Super Mario.
Los tres siguientes materiales promocionales mantuvieron el ritmo. Mediante exhibiciones de la jugabilidad de Sonic, Classic Sonic y el recién introducido Avatar, descubrimos que la estética postapocalíptica no era puro teatro. El juego en serio iba a ocurrir en un mundo conquistado por Eggman y que nosotros como jugadores debíamos recuperar. Similar a Sonic Generations, cada personaje iba a tener su propia jugabilidad: plataformas 3D para Sonic, plataformas 2D para Classic Sonic, y plataformas con armas para el Avatar.
| Aunque apenas es visible, aquí tenemos una imagen de la jugabilidad del Avatar. Gracias al Wispon rojo en su mano, una de las cosas que puede hacer es crear pequeñas explosiones con las cuales salir volando y potenciar el alcance de sus saltos. Otro de los poderes de este Avatar es atraer objetos como un imán, lo que explica por qué los Anillos en su cercanía están flotando hacia él. |
Quiero hacer especial énfasis en el Avatar, pues él representa mejor la clase de emociones que Sonic Forces estaba alzando en estos puntos tempranos del marketing.
El Avatar, retroactivamente apodado “Rookie” o “Gadget” por los fans, es un personaje que el jugador puede diseñar a su antojo. La especie de animal que elijas te dará un poder específico, el arma que le des definirá su estilo de ataque, y el resto de sus cualidades (color de pelaje, color y tamaño de ojos, zapatos, sombreros, etcétera) serán puro añadido cosmético.
| Esta es la pantalla de personalización del Avatar. Específicamente, este es el menú de selección para la ropa que llevará puesta. |
El fandom de Sonic The Hedgehog es famoso por su inconmensurable creatividad, sobre todo en el campo de los OCs. Casi cualquier fan ha pensado al menos una vez en crear a su propio monito de caricatura en el estilo de la franquicia, y es justamente eso lo que el Sonic Team quiso aprovechar al crear el concepto de los Avatares. Por medio de ellos, cualquiera podría sentir que estaba luchando al lado de Sonic para salvar el mundo.
La recepción del fandom al Avatar fue peculiar. Por un lado, todo aquel con dos dedos de frente podía entender las intenciones de la compañía y agradecer el bonito gesto de dejar que el jugador hiciera y utilizara a su propio monito.
Pero por el otro lado, recordemos que esta era una época marcada por el cinismo y las burlas. Aunque todo el mundo sabía que los OCs son de los aspectos más icónicos del fandom, todo el mundo también sabía que una gran porción de estos OCs daba pena ajena. Digo: tan sólo recordemos a Coldsteel, Sonichu, Sonic.EXE, Darkedgebloodsword, Cinos, y un incontable etcétera.
De hecho, si buscamos en YouTube los tráileres de Sonic Forces donde el foco está en el Avatar, notaremos cómo nunca faltan los comentarios acerca de la Caja de Pandora que SEGA acababa de abrir al permitirle al fandom jugar con sus propios OCs.
Esos eran los aires rodeando al juego durante los tráileres iniciales: mientras unos cargaban la fe de que la franquicia se arreglaría a partir de ahí, otros cargaban la sensación de que el Sonic Team ahora estaba dándole gusto a los fans más penosos con tal de alzar sus ventas.
Sonic Forces era un juego de temática bélica con personajes editables, ¿pero esa era una señal de determinación o de desesperación? Pronto tendríamos la respuesta.
LA REVELACIÓN DE INFINITE: UNA INCONTENIBLE ESPERANZA
Balanceándonos entre la fe y el cinismo, 2016 se fue volando. Llegamos a junio de 2017: tiempo de E3, tiempo de noticias, y tiempo de expectativas. Para este momento, Sonic Mania ya había hecho el trabajo de disipar las nubes de titubeo, así que era el turno de Sonic Forces para mantener el buen ritmo.
| La pantalla de título de Sonic Mania. Por si no era obvio, Sonic Mania es un homenaje a la era en 16 bits del erizo azul, y tuvo un recibimiento unánimemente positivo desde el comienzo de su campaña publicitaria. |
Para aquellos que no estén enterados, así está la cosa: se supone que Sonic Mania y Sonic Forces iban a ser, en conjunto, el festejo del 25º Aniversario de la franquicia. Sonic Mania festejaría la era clásica, y Sonic Forces festejaría la era moderna. Ambos juegos estarían conectados en cuanto a trama, con Classic Sonic viajando desde el pasado de Mania hacia el presente de Forces.
Así como Sonic Forces estaba teniendo como núcleo de su campaña publicitaria el concepto de ‘una resistencia salvando al mundo del desastre’, Sonic Mania se estaba enfocando en los colaboradores que tuvo para ser creado. Y es que por mucho que el fandom se carcajeara con los malos OCs, algo de lo que no se podía carcajear eran los programadores de fangames.
Así, resulta que el equipo que creó Sonic Mania no fue el Sonic Team, sino una dupla de desarrolladores indie reconocidos por sus obras de calidad profesional: Christian Whitehead, y el estudio Headcannon. Junto a ellos encargándose de la programación y el diseño de jugabilidad, otros dos nombres familiares aparecieron también en la lista de créditos: el compositor y YouTuber Tee Lopes se encargaría de la música del juego, y el dibujante y animador Tyson Hesse se ocuparía del apartado artístico del material promocional.
| Como dice la imagen, este es Christian Whitehead: uno de los principales miembros del equipo que trajo a Sonic Mania al mundo. |
En resumen, el equipo detrás de Sonic Mania no era más que un montón de fans con la suficiente habilidad para trabajar en un proyecto serio y ofrecerlo a la venta con toda profesionalidad. Este era el juego de ensueño para cualquiera que apreciara al erizo azul, y siendo eso lo que la mitad clásica de la celebración tenía por ofrecer, la expectativa por la mitad moderna estaba por los cielos.
Llegó la E3 de 2017 y, desde luego, Sonic Forces no perdió la oportunidad de colarse a la fiesta con un pequeño tráiler. En su primera mitad, el metraje se enfocó en cosas que ya habíamos visto: la trama sobre liberar al mundo del control de Eggman, y la jugabilidad en tres variantes (Sonic, Classic Sonic y Avatar). Nada sobresaliente más allá de unos cuantos clips de niveles y robots nuevos.
Pero al llegar al minuto 1:00 del tráiler, el texto en la pantalla proclamó que nos estaríamos enfrentando a “una poderosa maldad nueva”. ¿Cómo que una maldad nueva? ¿No se suponía que Eggman sería el villano, como siempre? La respuesta nos llegaría diez segundos después, al presentarnos al nuevo equipo antagónico con esta imagen:
| De izquierda a derecha, tenemos a Chaos, Metal Sonic, Shadow y Zavok. El tráiler de la E3 2017 nos dijo que ellos serían algunos de los comandantes del Imperio Eggman. |
Cualquier fan de la franquicia que se respetara tuvo la mente trabajando a 1000 km/h al ser encarado con esta imagen por primera vez. Metal Sonic es el único rastro de normalidad dentro del encuadre, siendo él una máquina más del Doctor Eggman, ¿pero qué diantres están haciendo ahí los otros tres fulanos?
Chaos se reformó desde 1999, y no suele volver al plano terrenal a menos que la Esmeralda Maestra esté en peligro. Shadow se reformó desde 2001, y está bajo juramento personal y militar para proteger el mundo. Zavok nunca se reformó, pero le tiene un odio enorme a Eggman. Sabiendo esto, ¿qué diantres hacen ellos tres ayudando al doctor en su conquista mundial?
Esta imagen fue la herramienta perfecta para desmantelar el cerebro de cualquiera que estuviese mirando aquella E3. Cualquier átomo de cinismo que anduviese flotando en el aire fue erradicado en ese preciso instante, dejándonos a todos vulnerables para lo que sea que ocurriese después en el tráiler. El Sonic Team nos tenía justo donde nos quería.
De este modo, cuando la cámara se movió hacia arriba para revelarnos al líder de esta legión de la perdición, el marketing hizo efecto y nos hizo preguntarnos al unísono “¿Quién es ese?”
| Una vez que el tráiler se ha asegurado de confundirnos con la presencia de Chaos, Shadow y Zavok en el bando de Eggman, la cámara se aleja para mostrarnos a su quinto y último comandante: un personaje misterioso que hace su debut aquí. |
| Luego, la cámara hace zoom en este personaje misterioso, para que apreciemos su épico diseño con mayor detalle, pero al mismo tiempo sin dejarnos verlo a la perfección para conservar algo del misterio. |
Damas y caballeros: el hype por Sonic Forces oficialmente había comenzado.
Desde que este tráiler fue lanzado, la única cosa de la que todo el mundo estaba hablando era ese personaje misterioso del final. Asumimos con rapidez que su nombre sería “Infinite” debido a que el video finalizaba con un estilizado símbolo de “∞”, pero eso no bastaba para responder ni el 5% de las dudas que nos surgieron con el tráiler.
La especulación alrededor de Infinite fue masiva, y las teorías fueron cada vez más alocadas. Había quienes decían que el fulano era Mephiles reencarnado, y que los otros personajes habían sido traídos por él desde el pasado. Otros estaban seguros de que Infinite sería una contraparte malvada del Avatar, y que la razón por la que la máscara le cubría la cabeza sería que el rostro de nuestro Avatar sería también el del fulano. Otros afirmaban que Infinite sólo era un robot de Eggman, y que la gema que tenía incrustada en el pecho era su fuente de energía.
Obviamente, el Sonic Team notó el enorme saco de publicidad gratuita que el nuevo personaje estaba siendo, así que un mes después sacaron otro tráiler enfocado en él, junto con un fragmento de dos minutos de su tema musical. Y bueno…
Digamos que el apoyo unánime hacia Sonic Forces murió tan rápido como nació.
| Una captura de Infinite en acción, hablando con Sonic en una de las escenas del juego. Nótese cómo la iluminación sigue truqueada en esta escena para que sigamos sin ver al personaje con claridad. |
¿Se acuerdan de que, cuando el Avatar era la cara del marketing, había quienes creían que Sonic Forces estaba alimentando las partes más penosas del fandom? Pues para muchos, estos nuevos videos promocionales lo confirmaban. Los tráileres y la canción rebosaban de lo que se conoce en Internet como “edge”: piensen en el estereotipo de un adolescente amante del rock, que dice que nadie lo entiende, y que adora usar expresiones tajantes.
El concepto de lo edgy suele estar relacionado con personas que quieren lucir “cool” mediante apariencias rebeldes o antipáticas. Es una iconografía común en preadolescentes y adolescentes que consideran que no hay nada más “genial” que desafiar a la autoridad. Aunque no todos los fans del edge son así (lo digo por experiencia), el estereotipo dicta que “si te gusta lo edgy, eres un chamaco inmaduro y das pena ajena”.
Por un lado, debemos admitir que fue astuto de parte del Sonic Team crear un personaje así, a sabiendas de que el público objetivo de esta franquicia son los adolescentes. Pero por otro lado, no todos los fans de Sonic son adolescentes, y no todos los adolescentes disfrutan del edge. Si a eso le sumamos que mucha gente considera al edge como un gusto vergonzoso, supongo que podrán comprender por qué esta movida no salió a la perfección.
Los memes acerca de Infinite no tardaron en aparecer. Medio mundo andaba pronosticando el fracaso de Sonic Forces debido al tono tan descaradamente edgy con que los promocionales lo mostraban, olfateando la desesperación de la compañía a sabiendas de que eso era lo mejor que podía ofrecer.
| En la época en que estos tráileres salieron, recuerdo lo mucho que este par de memes anduvieron en circulación. Ambos se burlaban del exceso de edge que Infinite emitía, sintiendo que ya era demasiado. Shadow estaba bien, y Mephiles era un poquito excesivo, pero Infinite se pasó de la raya. |
Por suerte, mientras una mitad del fandom estaba llorando de la risa con Infinite, la otra mitad estaba honestamente entusiasmada. Ese público objetivo al que SEGA quería llegar tuvo una respuesta positiva inmediata, lo cual se reflejó en obras de arte que lo tenían a él como el centro de atención.
Como dije antes, el fandom de Sonic es reconocido por su creatividad sin límites. Infinite fue un catalizador grandioso para esa creatividad.
Por el lado de los músicos, tuvimos montones de covers de la canción de Infinite, cantados por hombres y
mujeres por igual, y en varios estilos musicales además del rock de la versión
oficial.
También hubo centenares de dibujos y
cómics en toda clase de estilos: pixel-art,
humanizado, cartoon, ánime, parodia,
etcétera.
Los escritores tampoco se quedaron atrás, relatando historias trágicas y/o épicas que giraban en torno a la guerra de
los héroes contra Eggman, y a la clase de desgracias que un personaje como
Infinite podría haber tenido por detrás.
Y ya ni hablemos de los teoristas quienes, en base a la letra de la canción de Infinite y a los pequeños fragmentos de escenas mostradas en los tráileres, estaban hilando las conjeturas más impresionantes. Mientras algunos se estaban limitando a adivinar qué animal era el fulano (siendo un lobo la propuesta más aceptada de aquel momento), otros estaban convencidos de que lo que teníamos enfrente era un Tails de una dimensión alterna que fue esclavizado y genéticamente modificado por Eggman.
Si nos queremos ir por teorías un poco menos
fumadas de la época, las que se me vienen más a la mente son las siguientes:
– Infinite es una versión debilitada de
Solaris o del Time Eater.
– Infinite es un amigo del Avatar que
fue corrompido por la gema que lleva en el pecho.
– Infinite es un Sonic corrompido por la
gema que lleva en el pecho.
– “Infinite” es el nombre de la gema, y el personaje es un holograma/Avatar que representa su consciencia.
No hay que ser genios para notar el patrón: Infinite terminó volviéndose la cara de Sonic Forces, tanto para SEGA como para los fans. Las teorías, las opiniones y el arte casi siempre eran acerca de este fulano enmascarado, así que daba igual si te agradaba o no, porque la estrategia publicitaria estaba funcionando. La gente no podía dejar de hablar de Infinite y de Sonic Forces.
CONTINUARÁ… [Parte 2 disponible a partir del 14 de junio]
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