domingo, 27 de septiembre de 2026

Top 20 cortometrajes clásicos de los Looney Tunes de mi adultez [Parte 2 de 3]

Fandom: Looney Tunes.
Nivel de conocimiento previo requerido: Bajo o medio.
Tiempo estimado de lectura: 24 minutos.

[Haz clic aquí para leer la Parte 1] / [Parte 3 disponible a partir del 4 de octubre]

PUESTO 14: “Case of the Missing Hare” (Jones, 1942)

El padre de los cortometrajes de la temática ‘Bugs Bunny se venga a lo grande’. Todo el mundo conoce ejemplos tales como “Baseball Bugs” con un equipo de beisbol agresivo, “Rabbit Punch” con un boxeador, o “Long-Haired Hare” con un cantante de ópera, pero pocos saben que “Case of the Missing Hare” fue el inicio del tropo, con un mago maleducado que quiere tapar la entrada de la casa de Bugs con sus carteles promocionales.

Bugs confrontando al mago por no dejar de cubrir su casa con carteles.

Otro rasgo especial de “Case of the Missing Hare” es que, por primera vez en su carrera, Jones decidió probar un estilo artístico Art-Decó y simplificado para sus fondos. Si somos técnicos, Tex Avery fue la primera persona en utilizar Art-Decó en un LT (“Page Miss Glory”, 1936), pero esa fue una ocasión especial. En contraposición, Jones adoptó ese estilo durante al menos la mitad de su carrera en la Termite Terrace.

Si se fijan bien, el fondo de esta imagen no es realmente el dibujo de un escenario, sino unas manchas de color con la forma de un escenario. A los superiores de Jones no les gustaba que él fuera tan minimalista, pero a él no le importaba y trabajaba como se le daba la gana porque, al fin y al cabo, no lo podían despedir.

Por si no lo han notado, considerando el año y las cosas que he descrito, “Case of the Missing Hare” forma parte del renacimiento artístico de Chuck Jones: ese periodo especial en que decidió dejar de imitar a los demás o hacer lo que quería sin aceptar críticas, sino conjugar sus talentos propios con las necesidades de su audiencia. Les advierto que este no será el único cortometraje de esa categoría que enlistaremos en el top.

PUESTO 13: “The Scarlet Pumpernickel” (Jones, 1950)

El cortometraje que podría haber durado 20 minutos, de no ser porque la Termite Terrace era un estudio pobre incluso en sus años de gloria. Ustedes saben cómo es trabajar en animación… En fin, volviendo al tema, ¿sabían que este es el cortometraje clásico con más personajes estrella? El cast entero para esta caricatura de 8 minutos incluye a Lucas, Porky, Silvestre, Quique, Elmer, Melisa y Mamá Osa.

Dato curioso: por algún motivo, Jones dibujaba a Silvestre con una estatura mucho mayor a la usual. Por dar un ejemplo, en este cortometraje Silvestre es bastante más alto que Lucas y Porky, cuando en realidad debería ser igual o ligeramente más bajito que ellos.

Además de ese tremendo elenco, “The Scarlet Pumpernickel” es recordado por su trama, que combina elementos de múltiples novelas famosas de su época y las baña con una capa de humor estilo LT. A Jones siempre le gustó hacerse el grandilocuente en su época dorada, pero si somos honestos, el fulano podía justificar su arrogancia la mayor parte del tiempo mediante su trabajo de calidad, y este cortometraje no es la excepción.

Lucas teniendo un momento romántico con Melisa.

Eso sí: no tengo idea de por qué este cortometraje no era transmitido en mi infancia. La escena final ha sido censurada de múltiples maneras en las transmisiones televisivas estadounidenses, así que no comprendo por qué aquí se recortó la emisión del cortometraje entero, en lugar de sólo recortar la escena final. Supongo que nunca lo sabremos. ¡Ah!, y antes de que lo olvide, “The Scarlet Pumpernickel” es el puesto 31 de “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas”.

PUESTO 12: “A Hick, a Slick and a Chick” (Davis, 1948)

El primero de tres puestos en este top que le pertenecen a Arthur Davis. Ojalá algún día pueda dedicarle una publicación entera a su breve carrera como director de la Termite Terrace, porque genuinamente creo que el humor de Davis estaba a la altura de los cinco grandes del estudio (Avery, Freleng, Jones, Clampett y McKimson).

La carta de título del cortometraje presentándonos a sus titulares 'hick' (el pueblerino Elmo), 'slick' (el fino Blacky) y 'chick' (la bonita Daisy-Lou).

“A Hick, a Slick and a Chick” es la clásica historia del sujeto de clase media que tiene que competir contra un sujeto millonario por el amor de una chica. Hay cierta controversia respecto a la actitud materialista de la chica, y eso le baja unos puntos al cortometraje. Pero a su vez, las reacciones del protagonista de clase media ante el ricachón compensan con creces la actitud de la chica.

Cada vez que Elmo queda en segundo lugar frente a Blacky, vemos una imagen mental de lo que le gustaría hacer para que nadie le robe el amor de Daisy-Lou.

Además, si ves el cortometraje con el redoblaje en español de 1997-2006 y eres fan del Pato Darkwing, te ocurrirá lo mismo que a mí: escucharás en tu cabeza a Drake y a McQuack, porque ambos comparten actores de voz con la dupla de chicos enamorados de “A Hick, a Slick and a Chick”. Es una sensación rara pero cómica, así que eso aumenta incluso más el valor del cortometraje bajo mi lente subjetivo.

PUESTO 11: “Horton Hatches the Egg” (Clampett, 1942)

El cortometraje más largo de la etapa clásica de los LT, con una duración de 10 minutos. Ese es el primer hito de “Horton Hatches the Egg”. El segundo hito es ser la primera animación en la historia basada en un libro del Doctor Seuss… aunque resulta que al propio Doctor Seuss no le gustó el cortometraje. Qué cosas, ¿no?

Los dos personajes principales de Horton Hatches the Egg: el elefante titular Horton y la pájara Macy.

Si has visto la versión animada de 1966 de El Grinch o la versión animada de 1972 de El Lorax, estoy segura de que disfrutarás “Horton Hatches the Egg”. Curiosamente, esas tres animaciones fueron hechas por gente de la Termite Terrace, lo que significa que, aunque al Doctor Seuss no le gustó su primer experimento, permaneció dispuesto a darle más oportunidades a sus artistas en el futuro.

Horton presentando ante una audiencia a su peculiar hijo adoptivo: mitad elefante, mitad pájaro.

Lo único que le impidió a este cortometraje entrar al top 10 fue que no me gusta su estilo visual. Dicho estilo es una combinación de los estilos de Seuss y Clampett, y como ninguno de los dos me gusta mucho, ya podrán imaginar hacia dónde me estoy dirigiendo. Yo valoro muchísimo el impacto cultural de “Horton Hatches the Egg”, y admito que es una historia cómica y entrañable por igual. Pero el estilo visual le baja demasiados puntos bajo mi perspectiva.

PUESTO 10: “A Tale of Two Kitties” (Clampett, 1942)

Dos cortometrajes consecutivos de Bob Clampett en 1942, ¿quién lo diría? Aunque sostengo mi postura de que no me gusta mucho el estilo de dibujo del joven director, también sostengo que eso no demerita su escritura.

En publicaciones pasadas me han visto declarar con firmeza que prefiero a la versión original de Piolín, así que obviamente no podía dejar de mencionar en este top al cortometraje que lo vio nacer. “A Tale of Two Kitties” es el debut del canario bebé, ¡y vaya que deja una excelente primera impresión! ¡Eso sin mencionar que Piolín ni siquiera es el protagonista del cortometraje!

Así se defendía Piolín de los "lindos gatitos" cuando debutó. No se asusten: la pistola sólo tiene agua. ¡Pero hey, al menos no podemos negar que la imagen es impactante!

Los verdaderos protagonistas son Babbit y Catsello: dos gatos parodiando a dos comediantes famosos de aquella época. Como siempre, Mel Blanc se encarga de la mayoría de la comedia vocal a través de su incomparable actuación. Pero en esta ocasión se lució más de lo habitual, con sus graciosísimos gritos de terror para Catsello por la más mínima de las inconveniencias. Un excelente cortometraje para arrancar la mitad superior del listado.

Estos son Babbit y Catsello: una parodia felina a la dupla cómica de Abbott y Costello.

PUESTO 9: “Dough Ray Me-ow” (Davis, 1948)

He hablado un poco de este cortometraje en una publicación vieja, cuando enlisté a los Tunes que estaban infravalorados según mi punto de vista. La dupla protagónica en definitiva merece más atención, pues como dijo una vez el YouTuber “The Hick Critic”, es divertido toparse con un cortometraje en que la dinámica se invierte, siendo el pájaro quien quiere matar al gato.

Louie pagándole a un perro para que le dé a Heathcliff la paliza de su vida. Spoiler: es Heathcliff quien le da la paliza al perro.

Los protagonistas de “Dough Ray Me-ow” son Heathcliff (un gato descerebrado pero tan fuerte que parece hecho de piedra) y Louie (un loro bajito y egoísta). Heathcliff quiere a Louie como un hermano mayor e inteligente, y jamás se da cuenta de que Louie está ansioso de que pierda sus vidas felinas.

Louie enseñándole a Heathcliff cómo jugar a "los radios": primero se pone un cable pelado en los oídos, y luego lo conecta al enchufe. Spoiler: el "radio" sí funciona con Heathcliff, gracias a la lógica de caricatura.

No hay cosa que falle en este cortometraje: la actuación de voz es perfecta, los chistes son perfectos, la animación es perfecta, etcétera. El único fallo es que no existen más cortometrajes con estos dos dibujitos animados, ni siquiera en la época moderna. En definitiva, este es de los mejores trabajos de Arthur Davis en los LT.

PUESTO 8: “Rhapsody in Rivets” (Freleng, 1941)

Uno de los grandes cortometrajes musicales de Friz Freleng. Si leyeron mi top 20 de cortometrajes de la infancia, supongo que a nadie le sorprenderá la aparición de “Rhapsody in Rivets” por estos rumbos. Y si no conocen este cortometraje, no se preocupen, porque la explicación es rápida.

“Rhapsody in Rivets” es un cortometraje sin diálogos, por lo que la acción sólo es acompañada por música y efectos de sonido. La trama se enfoca en un equipo de albañiles terminando un edificio en tiempo récord, con todo su trabajo estando sincronizado con la melodía de la famosa Rapsodia Húngara #2 de Franz Liszt. El arquitecto dirige la construcción como si fuera un director de orquesta, y las herramientas de los albañiles suenan como instrumentos musicales.

Un perro albañil cortando un tablón de madera como si estuviera tocando un contrabajo. Lo más curioso es que el tablón y el serrucho de verdad suenan como un contrabajo y un arco.

Como dato curioso, uno de los albañiles se parece mucho a Droopy: uno de los personajes estrella de Tex Avery cuando se fue a trabajar a MGM, por lo que se teoriza que el personaje en “Rhapsody in Rivets” es un “proto-Droopy”. Este detalle ha causado que mucha gente tenga a ese perrito como su personaje favorito del cortometraje, pero personalmente, yo prefiero al arquitecto león.

El "proto-Droopy" clavando unas tablas. El choque de su martillo con las tablas suena idéntico a dos claves de percusión.

PUESTO 7: “Kitty Kornered” (Clampett, 1946)

Cuando la tercera tanda de los Looney Tunes Cartoons se estrenó en 2021, una de las mejores sorpresas que me llevé fueron los intermedios de Porky y Silvestre. Para quienes no han visto los Looney Tunes Cartoons, (¡¿qué están esperando?!), así está la cosa: cada episodio se conforma de dos cortometrajes en estilo clásico, y a veces, entre ellos hay intermedios. Estos intermedios son mini-chistes slapstick enfocados en uno o dos Tunes.

Cada temporada introducía nuevas temáticas para los intermedios, y en el caso de la T3, la nueva temática fueron homenajes a “Kitty Kornered”, con Silvestre inventando nuevas formas de sacar a Porky de su propia casa. Siempre es lindo ver a un artista profesional recordando los pequeños cortometrajes que no alcanzaron fama extendida pero aun así fueron muy buenos.

Silvestre y otros tres gatos amigos suyos reclamándole a Porky por querer volver a su propia casa.

“Kitty Kornered” fue el penúltimo cortometraje de Silvestre antes de quedar encadenado a Piolín, Hippety Hopper o Speedy. Dicho de otro modo, este es el penúltimo cortometraje en que se le permitió fungir como protagonista victorioso, en lugar de antagonista derrotado. Ojalá más gente conociera a esta versión del personaje, así que espero que verlo tan arriba en el top incitará a al menos uno de ustedes a echarle un vistazo.

Silvestre y sus amigos gozando de la buena vida con las cosas de Porky.

CONTINUARÁ… [Parte 3 disponible a partir del 4 de octubre]

domingo, 20 de septiembre de 2026

Top 20 cortometrajes clásicos de los Looney Tunes de mi adultez [Parte 1 de 3]

Fandom: Looney Tunes.
Nivel de conocimiento previo requerido: Bajo o medio.
Tiempo estimado de lectura: 25 minutos.

[Haz clic aquí para leer la Parte 2]

Hace muchos ayeres, hice una dupla de publicaciones aquí en Título en Proceso enlistando a 20 cortometrajes clásicos de los Looney Tunes que conocí en mi infancia, y que hasta hoy en día siguen siendo de mi aprecio profundo.

En la sección introductoria de ese listado, narré cómo conocí a esta franquicia gracias a las series y películas compilatorias de los 1960s y 1970s, que eran repetidas hasta el cansancio en la televisión abierta en los 2000s. También narré que, debido al limitado catálogo de cortometrajes en esas compilaciones, seguramente sólo vi 1/5 del repertorio completo de la etapa clásica.

Aunque mi cariño por los LT perduró a través de los años, admito que nunca tuve ganas de investigar más a fondo hasta la preparatoria, siendo ahí que descubrí la existencia de los cortometrajes en blanco y negro, los detalles de la era Warner-Seven, los Once Censurados, etcétera.

Unos años después, me topé con la saga de documentales “The Merrie History of Looney Tunes” en YouTube. Su presentación fue tan buena que me inspiró a dedicar unos días de mis vacaciones a maratonear todos y cada uno de los 1002 cortometrajes clásicos. Después de 10 días de recordar viejos momentos y descubrir nuevas experiencias, tuve mucho en que pensar. Me había perdido de DEMASIADAS cosas en mi infancia, y leer artículos en una wiki no se comparaba a la experiencia viva.

Elegir 20 entradas en base a una lista de ∼800 opciones ha sido una enorme labor. Incluso con la sección de menciones honoríficas ofreciendo diez premios extra de consolación, este top no le hace justicia a la filmografía clásica. Por eso, si tú eres como fui yo, y sólo conoces los cortometrajes clásicos que fueron compilados y transmitidos en televisión abierta antes de 2010, te recomiendo tomar este listado como una introducción a la versión completa de los LT originales.

Como siempre, el top 20 estará basado en MIS PREFERENCIAS PERSONALES, así que no estás obligado a concordar con mis elecciones. El criterio básico que he tomado es enlistar sólo cortometrajes que no conocí en mi infancia y que me parecieron especiales de un modo u otro una vez que los descubrí. Sin más por añadir, ¡iniciemos!

MENCIONES HONORÍFICAS

PUESTO 30: “A Cartoonist’s Nightmare”

Tal vez esta sea la única ocasión en toda la vida en que me verán dándole un elogio a un cortometraje de Beans y Jack King, así que atesórenla. “A Cartoonist’s Nightmare” tiene una trama sencilla: un animador es secuestrado por sus propias caricaturas antagónicas, y Beans debe rescatarlo. El concepto es original para estándares de su época, y la ejecución es mejor que lo usual en un cortometraje de Beans.

El animador después de ser arrastrado al mundo de las caricaturas por uno de los monstruos que él mismo creó.
Una generosa porción de las imágenes que verán en esta trilogía de publicaciones fue sacada de  "Eliza's Review Blog". Si les gusta leer análisis profundos de los Looney Tunes, ¡no duden en echarle un vistazo a su trabajo!

PUESTO 29: “Book Revue”

La etapa temprana de los Looney Tunes está plagada de cortometrajes de estilo “objetos que cobran vida”. Es una clase de humor sencillo al que los escritores de seguro acudían en momentos de crisis económica o creativa, o cuando querían dedicarle tiempo extra a otro cortometraje más ambicioso. De entre todos los cortometrajes en esa categoría, elegí a “Book Revue” por su segmento final, y supongo que ese segmento también fue el que lo hizo acreedor del puesto 45 en la lista de “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas” en 1994.

El segmento final de Book Revue gira en torno a Lucas saliendo de un cómic para convivir con otrs personajes salidos de libros. Por ejemplo, aquí lo vemos advirtiéndole a Capericuta Roja lo que pasará si entra a la casa de la abuela.

PUESTO 28: “Porky’s Preview”

Un cortometraje recomendadísimo para cualquier aspirante a animador, y no es broma. Aunque la locura rebosa en cada fotograma (como es usual cuando hablas de Tex Avery), es impresionante ver uno de esos raros ejemplos en que los 12 Principios de la Animación son ejecutados antes de que existieran los 12 Principios de la Animación. No me puedo imaginar lo mucho que se divirtieron los artistas de la Termite Terrace al elaborar este cortometraje.

Sí, este es un fotograma realmente sacado de Porky's Preview. El cortometraje tiene la trama de 'Porky fue el autor', y por eso luce de este modo.

PUESTO 27: “Bosko’s Dizzy Date” / “Bosko and Honey”

El famoso Looney Tune ‘clonado’. Para quienes desconozcan el contexto, resulta que existen dos versiones de “Bosko’s Dizzy Date”, con la segunda versión cambiando sólo en el título, la duración de unas escenas, y la voz de uno de los personajes al cantar. Nadie sabe por qué existen dos versiones de este cortometraje, pero la teoría más popular es que “Bosko and Honey” es un prototipo incompleto de “Bosko’s Dizzy Date” que fue llevado a postproducción por accidente.

Bosko y Honey en su cita.

PUESTO 26: “Rabbit Stew and Rabbits Too!”

Uno de los mayores ejemplos de subjetividad que hallarán en el listado entero. No sé por qué, pero Quick Brown Fox y Rapid Rabbit me caen muy bien, y eso me basta para darles un lugarcito en las menciones honoríficas. Ojalá algún día les pueda compartir todas las ideas que tengo para esta dupla, porque su mención en mi top 10 de personajes infravalorados de la franquicia se quedó muy chica cuando se trata de estos dos dibujitos animados.

Rapid Rabbit activando una de las trampas de Quick Brown Fox, poniéndolo a él como la víctima del aparato sin que se dé cuenta.

PUESTO 25: “The Henpecked Duck”

Uno de los primeros cortometrajes que mostraron al Pato Lucas como un personaje polifacético. Visto de manera superficial, “The Henpecked Duck” no tiene nada especial, pero a mí me gusta verlo como un paso importante en la transición de Bob Clampett de ser ‘el director alocado de los LT’ a ‘el director inteligentemente alocado de los LT’.

En The Henpecked Duck, Lucas accidentalmente pierde uno de sus huevos por hacer trucos de magia con él. Su esposa no le perdona el suceso, por lo que decide pedir el divorcio. El único modo de evitarlo será que Lucas encuentre el modo de revertir el truco de magia y reaparecer su huevo.

PUESTO 24: “Fox Pop”

Siendo honesta, la única razón por la que le tengo cariño a este cortometraje es que lo utilicé como base para un proyecto de la universidad. “Fox Pop” habla de un zorro que cree que “los zorros están de moda” significa que puede mudarse a la ciudad para ser tratado como rey, sólo para enterarse a último momento que el significado real es ‘se compran pieles de zorro a granel’. Es una típica trama de un malentendido que se sale de las manos, pero aun así le tengo cariño.

El zorro protagónico a medias de su intento para ser atrapado a propósito. No se preocupen: la trampa no funciona, así que nuestro inocente amiguito sale ileso.

PUESTO 23: “Lost and Foundling”

En mi humilde opinión, este es el único cortometraje de Sniffles en que Chuck Jones dio en el blanco. El personaje sigue siendo adorable, tal y como fue concebido, pero también consigue generar la clase de humor tonto y un poco cruel que caracteriza a los LT. El Sniffles de “Lost and Foundling” no es el Sniffles reescrito, y aun así es gracioso: por eso le tengo cariño a este cortometraje.

En Lost and Foundling, Sniffles cuida una cría de ave desconocida hasta que se vuelve adulta. Una vez que el ratoncito descubre que su "hijo" adulto es un águila come-ratones, el cortometraje se vuelve una tensa historia de suspenso porque no sabes si el águila será compasiva o cruel con su "papá".

PUESTO 22: “Dog Gone South”

Este es uno de los poquísimos cortometrajes de los que les puedo decir, sin duda alguna, que el doblaje latino mejora la experiencia quince veces más. Lo común es que la versión original en inglés y la versión doblada sean igual de buenas, pero si quieren sacarle el mayor jugo posible a “Dog Gone South”, asegúrense a buscarlo específicamente con el redoblaje latino de 1997-2006. El actor de voz que eligieron para Charlie se lució.

Charlie ejecutando su usual rutina de ''vas a ser mi dueño, ya sea que quieras o no" con el Coronel Shuffle.

PUESTO 21: “Norman Normal”

El único integrante de las menciones honoríficas que me duele que no haya entrado al top 20 per se. Aunque se nota su presupuesto de 30 pesos, considero a “Norman Normal” como una obra infravalorada de la era Warner-Seven. Es un cortometraje muy distinto a lo que sueles visualizar en tu mente cuando piensas en LT, pero eso no le quita el mérito.

Norman pidiéndole un consejo a su padre acerca de un mal negocio que le pidieron hacer en su trabajo, sólo para que su padre le responda con el sermón genérico de "cuando yo era joven, tenía que caminar 9999 millas para ir a la escuela, bla bla bla...".

Y AHORA SÍ… MI TOP 20 DE CORTOMETRAJES FAVORITOS DE LOS LOONEY TUNES QUE CONOCÍ DURANTE MI ADULTEZ

PUESTO 20: “Bosko the Talk-Ink Kid” (Harman y Ising, 1929) & “Sinkin’ in the Bathtub” (Harman y Ising, 1930)

Les prometo que no planee dejar esta dupla específica de cortometrajes en el puesto 20. Yo sólo ordené mis opciones y las numeré hasta llegar al número 30, y coincidentemente, el punto de partida de este top también ha resultado ser el punto de partida de la franquicia entera.

“Bosko the Talk-Ink Kid” es el piloto de los Looney Tunes, con una sencilla animación de Bosko presentándose ante uno de sus creadores (Rudy Ising) y demostrando sus talentos como protagonista humorístico animado. El principal objetivo del piloto era probar que Harman y Ising eran capaces de hacer animaciones con audio: un talento raro y novedoso en aquel entonces.

Bosko conociendo a su creador en Bosko the Talk-Ink Kid.

Por su parte, “Sinkin’ in the Bathtub” es el primer cortometraje oficial de la franquicia. Al igual que sus contemporáneos, se podría decir que la trama es inexistente: Bosko y Honey se están preparando para tener una cita, y ya. El verdadero atractivo es ver a los personajes cantar y bailar al ritmo del audio: algo que para nosotros no es especial, pero que para la audiencia de 1930 era impresionante.

Al final de Sinkin' in the Bathtub, Bosko y Honey terminan utilizando una bañera como un bote para su relajante cita en el lago.

Más que nada, he incluido a esta dupla de cortometrajes en el listado por su valor histórico. Es lindo ver los primeros pasos de lo que una década después se convertiría en un titán de la animación estadounidense. Bosko tiene cierto encanto rudimentario: puedes notar las humildes herramientas con las que fue animado, pero también la personalidad que lo caracterizaría durante sus tres años de existencia.

PUESTO 19: “Porky’s Duck Hunt” (Avery, 1937) & “Porky’s Hare Hunt” (Hardaway y Dalton, 1938)

Nos movemos del origen de los LT al origen de sus dos estrellas más reconocidas.

El Pato Lucas tuvo un origen directo: Tex Avery lo creó en 1937 con un poco de ayuda de Bob Clampett, y cuando ambos vieron que el personaje tenía potencial, decidieron volverlo un protagonista en su segunda aparición. Fue un proceso limpio y rápido, demostrando el gran concepto que “Porky’s Duck Hunt” tuvo desde el arranque.

Así de chiquito y redondo se veía Lucas cuando debutó en Porky's Duck Hunt.

Por su parte, Bugs Bunny originalmente nació como un plagio de Lucas, pero como conejo en lugar de pato para que no se notara la auto-copia. “Porky’s Hare Hunt” fue un buen punto de arranque, pero después de eso, se requirió mucho trabajo para moldear a “Happy Rabbit” hasta lo que nosotros reconocemos como “Bugs Bunny”.

Así de bajito y blanco se veía Bugs (o "Happy") cuando debutó en Porky's Hare Hunt.

Quise poner a Hare Hunt a la misma altura de Duck Hunt porque, incluso si se nota la imitación barata, las pocas diferencias entre ambos cortometrajes son clave para entender que Bugs y Lucas siempre estuvieron destinados a ser distintos. Mientras el humor del “Proto-Lucas” gira alrededor de hacer cosas imposibles sin pensarlo mucho, el humor de Happy Rabbit se enfoca en la manipulación y la burla.

PUESTO 18: “You Ought to Be in Pictures” (Freleng, 1940)

La primera ocasión en que Lucas demostró que podía ser tramposo. Antes de que Chuck Jones se ensañara con el pato negro por ser el “hijo” de su rival laboral, parece que el ojo experto de Friz Freleng tuvo una premonición y se dio cuenta de que Lucas podía ser más que sólo “el chiflado de la franquicia”. Otros directores le darían seguimiento a la idea (véase el puesto 25 en las menciones honoríficas), pero como es costumbre, Freleng fue el pionero.

Lucas convenciendo a Porky de que 'los cortometrajes son poca cosa para él, así que mejor debería irse a hacer películas'.

“You Ought to Be in Pictures” también es recordado por ser uno de los poquísimos cortometrajes en los que el equipo de producción también fungió como parte de la comedia. Por ejemplo, la persona que interpreta el papel de ‘el jefe de Porky y Lucas’ es el patrocinador genuino de la franquicia en aquel entonces: Leon Schlesinger. O también, el sujeto que interpreta al guardia de seguridad es uno de los escritores más importantes de la franquicia: Mike Maltese.

Leon Schlesinger deseándole buena suerte a Porky en el mundo de las películas. 
Dato curioso: ver a un humano real dándole la mano a una caricatura era uno de los efectos especiales más impresionantes que existían en aquella época.

Tal y como relata el documental “The Merrie History of Looney Tunes”, la mayoría de los artistas de la Termite Terrace eran adultos jóvenes en aquel lejano 1940. El espíritu juguetón y travieso se respiraba en el edificio, por lo que este cortometraje me parece una encantadora cápsula de tiempo para mostrarnos lo que había más allá de los dibujos en papel y celuloide. Por cierto, este cortometraje ocupa el puesto 34 en “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas”.

PUESTO 17: “Racketeer Rabbit” (Freleng, 1946)

Un ejemplo más de Friz Freleng siendo un visionario. Este cortometraje es uno de los ejemplos más antiguos de Bugs Bunny enfrentándose a un rival más astuto que el Elmer Gruñón promedio: un concepto que McKimson adoptaría en años futuros.

Rocky intentando interrogar a Bugs acerca del dinero que le robó, mientras el conejo no le da importancia alguna a la interrogación.

Este cortometraje también es el debut de Rocky, aunque con un diseño y un secuaz distintos. Si les soy honesta, prefiero esta versión original del personaje: más astuto y peligroso, pero no por eso menos cómico. A diferencia del cortometraje usual de Bugs en donde la gracia está en la superioridad del conejo, “Racketeer Rabbit” es una pelea de astucia. Bugs mantiene la delantera casi todo el tiempo, pero eso no evita que Rocky consiga algunas victorias.

Aunque Bugs salió ganando al final de Racketeer Rabbit, eso no quita que Rocky pudo ponerlo contra las cuerdas en un par de ocasiones. No muchos villanos animados pueden presumir que pudieron darle dificultades al conejo gris, y Rocky es uno de esos pocos ejemplos.

Fuera de esos detalles, puedes considerar a “Racketeer Rabbit” como una aventura más de Bugs, aunque con un ligero exceso de armas de fuego. Supongo que por eso este cortometraje no solía emitirse en televisión abierta cuando era niña.

PUESTO 16: “Nasty Quacks” (Tashlin, 1945)

Las obras de Frank Tashlin no son de mis favoritas: no las odio, pero tampoco destacan ante mis ojos. Dicho esto, siempre me ha gustado imaginar a “Nasty Quacks” como un prototipo a la clase de humor que Arthur Davis manejaría a partir de 1946, y a mí me encanta el humor de Arthur Davis (en la Parte 2 hablaremos de ello).

En Nasty Quacks, Lucas es cómicamente insoportable. Digo: no por nada el título del cortometraje se traduce a 'graznidos asquerosos'.

Este cortometraje también es un grandioso ejemplo de la etapa transicional de Lucas, 50% incontrolable y 50% miserable. La audiencia obviamente se pone en contra de Lucas en cuanto comprende la situación, pero eso no lo vuelve incómodo u odioso de forma instantánea. Compárese eso al Lucas más clásico, a quien rara vez deseabas antagonizar, y la transición se vuelve obvia.

La escena de Lucas tratando de matar a la nueva pata mascota de la familia es uno de los ejemplos más tempranos del personaje siendo mezquino. Pero no se preocupen, porque la pata sale viva y feliz de este enfrentamiento.

El final es algo abrupto, y eso le quita algo de magia en mi opinión, pero el producto general es muy divertido. Además, aunque los cortometrajes de Tashlin no me gusten mucho, no negaré que fue un director importante en su momento. Por lo tanto, me habría sentido mal si no le hubiera hecho al menos un huequito en este top 20.

PUESTO 15: “Bosko in Person” (Harman y Freleng, 1933)

El cortometraje definitivo de la etapa pre-Porky. Les pido una disculpa a quienes opinen que “Bosko’s Picture Show” es el verdadero dueño de ese título, pero para mí, “Bosko in Person” es el cortometraje superior. Es una opinión subjetiva, pero permítanme argumentar a favor de ella.

Si omitimos la controversia de “Bosko’s Picture Show” respecto al diálogo ‘mal grabado’ de Bosko (el que sabe, sabe), lo único especial que tiene es ser el último LT protagonizado por el chico de tinta. En contraposición, “Bosko in Person” carece de controversias que inflen artificialmente su legado. Si acaso, hay un cameo sorpresa de un político de aquella época, pero como los cameos de gente importante eran regulares en los LT más antiguos, creo que podemos ignorarlo.

Bosko tocando un tambor con sus pies, dejándose llevar por la música y la emoción del momento.

Además, este cortometraje es divertidísimo. Me gustan los cortometrajes en los que un personaje simplemente se para frente una audiencia y saca todo lo que tiene por mostrar: discursos, actos, etcétera. Ver a Bosko exhibiendo sus talentos como lo hizo en el piloto pero ahora con confianza y soltura, se siente como si el chico de tinta en verdad hubiese evolucionado y agarrado práctica con el pasar de sus cortometrajes.

Bosko a punto de tocar canciones y contar chistes populares de 1933 para su público (o sea, nosotros).

CONTINUARÁ… [Haz clic aquí para leer la Parte 2]