domingo, 4 de octubre de 2026

Top 20 cortometrajes clásicos de los Looney Tunes de mi adultez [Parte 3 de 3]

Fandom: Looney Tunes.
Nivel de conocimiento previo requerido: Bajo o medio.
Tiempo estimado de lectura: 26 minutos.

[Haz clic aquí para leer la Parte 2]

PUESTO 6: “Porky in Wackyland” (Clampett, 1938)

La primera de múltiples obras maestras de Bob Clampett, quien en esos momentos estaba recién desatado como director único de su propia unidad de animación. Este cortometraje es una demostración perfecta de lo que ocurre cuando le das presupuesto profesional a un adulto con la creatividad de un niño y la desvergüenza de un adolescente.

Un fotograma de Porky in Wackyland. Dejaré que cada uno de ustedes asimile su contenido a su propio ritmo, así que solo miren y disfruten.

Enlistado en el puesto 8 de “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas”, no existe conocedor de los LT que no reconozca la potencia humorística pura de “Porky in Wackyland”. La trama es lo que menos importa en este cortometraje. Lo que importa es dejarse llevar por lo absurdo que es todo en Wackyland. Y desde luego, no podemos dejar de mencionar al infravalorado Yoyo Dodo, quien hizo su debut aquí.

El primer encuentro de Porky (y de nosotros en la audiencia) con Yoyo Dodo.

Muchos han intentado recapturar la magia de “Porky in Wackyland”, pero creo que nadie lo ha logrado: ni Max Winston en 2024, ni Sherri Stoner en 1990, ni Friz Freleng en 1949. Este cortometraje es una muestra del ADN creativo de Clampett en formato animado, y por lo tanto, creo que se necesitaría mucho trabajo para replicar su magia.

PUESTO 5: “Tortoise Beats Hare” (Avery, 1941)

Una de las especialidades de Avery era el tropo de “la fábula fracturada”. Este tropo fue inventado (o en su defecto, popularizado) por el propio Avery, y consistía en contar un cuento clásico de un modo erróneo. Existen muchos LT de estilo “fábula fracturada”, así que yo elegí a “Tortoise Beats Hare” como el mejor de todos.

Además de ser una asombrosa fractura de La Tortuga y la Liebre, “Tortoise Beats Hare” representó una muy necesaria evolución al personaje de Bugs Bunny. Antes de que el Internet nos permitiera a todos aprender conceptos tales como los Gary Stu, parece que Avery se adelantó a su época y comprendió, sin ayuda de nadie, que mantener a Bugs como un personaje invencible podía pasar factura en el futuro.

Bugs quejándose con la audiencia de que el título de este cortometraje es "La Tortuga Vence a la Liebre".

Por eso, este cortometraje introdujo a Cecil Tortuga: el rival por excelencia de Bugs, quien sólo ha sido derrotado por el conejo en dos ocasiones en 85 años. “Tortoise Beats Hare” también introdujo la debilidad principal de Bugs como personaje: su creencia de que los guionistas siempre lo favorecerán, y que por lo tanto no existe modo de que lo derroten. Cuando el conejo se topa con algo que no puede vencer, su actitud se vuelve berrinchuda y malhumorada.

Bugs desesperado porque no puede comprender cómo Cecil está siguiéndole el paso, tanto en la carrera como en sus trucos de caricatura.

PUESTO 4: “Little Red Riding Rabbit” (Freleng, 1943)

El puesto 39 en “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas”, y también, la mejor parodia de La Caperucita Roja en la historia, al menos según muchos conocedores del mundillo de la animación. Si algún día deseas presentarle a alguien un gran cortometraje de Bugs Bunny que posiblemente no vio en su infancia, este cortometraje es el ideal.

La historia es tan sencilla como en cualquier otro LT: la Caperucita Roja va a casa de la Abuela llevándole de regalo a cierto conejo gris, pero el Lobo Feroz hace de las suyas. Además de la aparición de Bugs, lo que separa a “Little Red Riding Rabbit” de la fábula original es el hecho de que la Caperucita en esta versión es insoportable.

Imagino que la expresión del Lobo en este fotograma es suficiente para que ustedes entiendan lo cómicamente irritante que es la Caperucita en esta versión de la historia.

Cada vez que Bugs y el Lobo Feroz comienzan a agarrar el ritmo de su pelea slapstick, la Caperucita se entromete con un grito de “¡Oye, Abuelaaaaa…!”, casi como si deseara recordarnos que ella debería ser la protagonista. Esta peculiar dinámica entre la Caperucita, el Lobo y Bugs es la fuente de los impecables chistes del cortometraje. Sólo vean “Little Red Riding Rabbit” ustedes mismos, y entenderán de lo que hablo.

Bugs lidiando con el Lobo mediante la tranquilidad y astucia que lo caracteriza.

PUESTO 3: “Two Gophers from Texas” (Davis, 1948)

Aunque “Dough Ray Me-ow” suele ser considerada como la mejor obra de Arthur Davis, yo tengo la opinión impopular de que “Two Gophers from Texas” es su trabajo superior. Este cortometraje es, para mí, el momento en que Davis se volvió el verdadero padre de Mac y Tosh. En teoría, Norm McCabe creó los prototipos y Clampett los rediseñó; pero Davis fue quien los llevó a su cima en cuanto a humor.

Mac y Tosh jugueteando mientras el perro anónimo intenta matarlos.

“Two Gophers from Texas” nos habla de un perro que se cree de alta categoría, y que decide salir a cazar carne de verdad en lugar de seguir comiendo croquetas. Para su desgracia, los primeros animales silvestres que encuentra son Mac y Tosh: dos tuzas con modales elevados y astucia burlona. El resultado es obvio: el perro no consigue su carne fresca, y las criaturitas consiguen un buen rato de diversión a costa de su supuesto “depredador”.

En una escena, el perro finge que es un bebé para agarrar a Mac y Tosh en un descuido. Sin embargo, Mac y Tosh comprenden el truco casi al instante, así que deciden llevar al 'bebé' a un paseo. Como podrán inferir por la imagen, el 'paseo' no es nada apto para bebés.

La yuxtaposición entre el acento exageradamente fino del perro y sus humillantes derrotas complementan a la perfección el estilo humorístico de las tuzas gemelas. Los protagonistas y el antagonista comparten el mismo tropo de “hablar elegante, actuar brutal”, pero son los pequeños detalles los que hacen la diferencia entre ambos bandos.

PUESTO 2: “A Wild Hare” (Avery, 1940)

El cortometraje que marcó un antes y un después en la historia de los Looney Tunes. Años anteriores habían hecho pequeños hitos en la franquicia de la Termite Terrace, principalmente gracias a Porky y Lucas, pero ESTE cortometraje fue su verdadero despegue a la estratósfera.

La primera conversación oficial entre Elmer y Bugs. Ninguno de los dos tiene todavía el diseño finalizado con que los reconocemos en el presente, pero al mismo tiempo, también han dejado de ser identificados como "Happy Rabbit" y "Egghead".

“A Wild Hare” es el debut oficial de Bugs Bunny tal y como lo conocemos. Bueno, casi. Porque aunque ESTE es el momento en que Happy Rabbit deja de existir por completo, el Bugs de 1940 todavía deberá evolucionar durante otros dos o tres años para ser enteramente la versión que el público general identifica.

El final del cortometraje, con Bugs hablando con la audiencia acerca de la pena ajena que siente por Elmer y su pésima respuesta ante una presa un poquito difícil. Así comenzó una rivalidad legendaria.

Si me lo preguntan a mí, el mejor modo de enseñarle a alguien la evolución de Bugs Bunny de manera abreviada es iniciar con “Porky’s Hare Hunt”, luego ver “A Wild Hare”, luego “Tortoise Beats Hare”, y finalmente cerrar con “Case of the Missing Hare”. Este mini-recorrido le garantizará al espectador que se encontrará con al menos una sorpresa.

PUESTO 1: “The Dover Boys” (Jones, 1942)

El puesto 49 en “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas” de 1994, pero créanme cuando les digo que ese puesto no le hace justicia al cortometraje una vez que aprendes todo lo que hay detrás de él. Por desgracia, hay tantas cosas que puedo decir acerca de “The Dover Boys”, que no las diré aquí, para no saturar el top 20. Algún día haré una publicación dedicada únicamente a esta obra maestra de Chuck Jones, pero por ahora mantendremos las cosas breves.

Los protagonistas de The Dover Boys preparándose para jugar a las escondidas. De izquierda a derecha, tenemos a Dora Standpipe, Larry Dover, Dick Dover y Tom Dover.

Dato curioso: el título completo del cortometraje es “The Dover Boys at Pimento University or ‘The Rivals of Roquefort Hall’”, siendo una parodia a los libros con títulos demasiado largos. Y cuando incluso el título del cortometraje es un chiste, sabes que tienes enfrente algo especial. Espero que eso sirva de testamento del asombroso recorrido que representa esta joya.

El antagonista del cortometraje, Dan Backslide, secuestrando a una Dora que (por motivos cómicos) no se ha dado cuenta de que ya no está abrazando un árbol.

Otro dato curioso: Chuck Jones confesó en una ocasión que “The Dover Boys” fue el primer LT de su autoría que sí le causó gracia. Eso significa que aprender las bases de la comedia slapstick y adaptarlas a su estilo personal le tomó 4 años, o 42 cortometrajes (sin contar sus colaboraciones con Clampett y Ub Iwerks). Bien dicen que “el que persevera alcanza”.

Dan tras recibir una merecida tunda de parte de la "indefensa" Dora.

Dato curioso final: este cortometraje tuvo una especie de “mini-Renacimiento” en esta misma década, con montones de gente diciendo que su humor parece algo sacado de nuestro Internet contemporáneo. Muchos dijeron que la gente del siglo pasado no supo apreciar la magia de “The Dover Boys”, pero si me lo preguntan a mí, los únicos que no lo reconocían eran aquellos que no estaban al tanto de las maquinaciones que Chuck Jones podía albergar en su cabeza.

La portada de Youtube para la versión re-animada del cortometraje, realizada por un montón de fans de su legado. Es posible encontrar esta vesión con doblaje en español latino con una búsqueda rápida, así que no les puedo dejar de recomendar que la vean.

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CONCLUSIÓN

¡Santo Dios, eso fue difícil! La lista inicial de candidatos para este listado fue de 77 cortometrajes, así que tuve que recortar más de la mitad para llegar a donde estamos ahora. Si hay algo que aprendí (o mejor dicho, algo que recordé) al escribir esta publicación, fue que las memorias de la infancia no te dan ni la mitad de la experiencia completa.

Con esto NO estoy sugiriendo que sigan mi ejemplo y hagan mi maratón de 1002 cortometrajes en 10 días. Tal vez no lo notaron, pero los periodos que abordamos en la treintena completa estuvieron muy desiguales: seis fueron de la década de 1930, trece fueron de entre 1940 y 1944, siete fueron de entre 1945 y 1949, dos fueron de la década de 1950, y dos fueron de los 1960s.

Lo que sucede es que, al estar hablando de una lista que no podía incluir nada que fuera de emisión regular en mi infancia, la mayoría de lo producido entre 1945 y 1965 quedó descartado desde el arranque. Eso incluye el periodo de gloria de varios de mis directores favoritos, y también incluye a la segunda era dorada de los cortometrajes clásicos.

Eso me dejaba sólo con la era inicial, la primera era dorada, y la era del declive. No hay mucho por resaltar de la era del declive, y la era inicial sólo suele ser reconocida por su valor histórico. Por eso el periodo entre 1938 y 1944 tuvo tanta presencia: porque al eliminar la segunda era dorada, la competencia que tuvo la primera era dorada fue casi nula.

Entonces, si yo tuviera que sugerirle a alguien el mejor modo de maratonearse el catálogo entero de LT clásicos, este sería mi calendario con expectativas:

– Cortometrajes de 1930-1934: esto es puro valor histórico, así que si no te interesa el análisis de la animación y/o las tendencias de la época, puedes omitir este lustro o ver sólo los cortometrajes más importantes de cada año.

Los LT de 1930-1934 tienen como único atractivo el ver unos monitos de caricatura moviéndose al ritmo de una canción popular del momento. La sustancia es poca o nula, así que no te recomiendo maratonear estos cortometrajes a menos que creas aguantar la monotonía.

– Cortometrajes de 1935-1939: una bolsa mixta. El trabajo de Tex Avery desde 1936 y Bob Clampett desde 1938 es bueno, pero todo lo demás suele ir de lo aburrido a lo decente.

Los LT de 1935-1939 representan el punto en que la franquicia comenzó a salir de su caparazón. Existen varios destellos de genialidad asomándose, pero tendrás que sumergirte mucho en tu maratón para encontrarlos.

– Cortometrajes de 1940-1946: la primera era dorada, en la que rara vez hallarás algo malo. Lo que distingue a esta época son los personajes de actitud salvaje y la animación super-exagerada.

Los LT de 1940-1946 representan el reinado de Tex Avery y Bob Clampett. Casi todo lo que hallarás en este segmento de tu maratón consistirá en caricaturas moviéndose como si hubieran bebido tres litros de café antes de iniciar el rodaje.

– Cortometrajes de 1947-1955: la segunda era dorada, que también tiene pocos tropiezos (a menos que seas como yo y detestes lo creado por McKimson). Lo que distingue a esta época son los personajes de personalidad definida y la animación con poses marcadas.

Los LT de 1947-1955 representan el reinado de Chuck Jones. Tal vez la animación se sentirá más limitada en este segmento del maratón si la comparamos con la del segmento previo, pero la disminución en movimientos exagerados es compensada por el aumento en chistes verbales y astutos.

– Cortometrajes de 1956-1962: el inicio del declive, y otra bolsa mixta. Chuck Jones se mantiene fresco como lechuga casi todo el tiempo, pero el resto de los directores muestran señales de agotamiento creativo.

Los LT de 1956-1962 tuvieron pocos momentos destacables en su historia. Unas cuantas estrellas tardías nacieron, como Speedy Gonzales o Taz, pero si estás haciendo el maratón, más o menos en este punto comenzarás a notar que algo anda mal.

– Cortometrajes de 1963-1969: el declive puro y duro; mi recomendación sería omitir todo hasta llegar a “Cool Cat” (1967). Cuando llegues a ese punto, ve cinco cortometrajes, y si después de eso no te sientes satisfecho, puedes frenar por completo tu maratón ahí.

Los LT de 1963-1969 son casi tan mediocres como los de 1930-1934. Si estás haciendo el maratón, te recomiendo ver este periodo sólo si te interesa ver el lento y agonizante final de la etapa clásica en persona.

De todos modos, no le recomiendo un maratón tan extenso a nadie con una agenda ocupada. Mi mayor sugerencia sería buscar otras listas como esta, en la que gente con experiencia previa te diga EXACTAMENTE qué ver y qué omitir. Si armas un catálogo bien curado de 50 o 100 cortometrajes, eso debería bastar para que captes las subidas y bajadas que la Termite Terrace experimentó en sus 39 años de existencia.

Eso sería todo de mi parte. Como siempre, estaré feliz de leer sus comentarios y conocer sus opiniones: ¿hay algún sorprendente cortometraje de los Looney Tunes que ustedes no hayan descubierto hasta ser adultos? ¿Tienen algún director clásico favorito además de los cinco grandes? ¡Esperaré sus respuestas!

¡Hasta la próxima, queridos lectores! ¡Cuídense mucho!

domingo, 27 de septiembre de 2026

Top 20 cortometrajes clásicos de los Looney Tunes de mi adultez [Parte 2 de 3]

Fandom: Looney Tunes.
Nivel de conocimiento previo requerido: Bajo o medio.
Tiempo estimado de lectura: 24 minutos.

[Haz clic aquí para leer la Parte 1] / [Haz clic aquí para leer la Parte 3]

PUESTO 14: “Case of the Missing Hare” (Jones, 1942)

El padre de los cortometrajes de la temática ‘Bugs Bunny se venga a lo grande’. Todo el mundo conoce ejemplos tales como “Baseball Bugs” con un equipo de beisbol agresivo, “Rabbit Punch” con un boxeador, o “Long-Haired Hare” con un cantante de ópera, pero pocos saben que “Case of the Missing Hare” fue el inicio del tropo, con un mago maleducado que quiere tapar la entrada de la casa de Bugs con sus carteles promocionales.

Bugs confrontando al mago por no dejar de cubrir su casa con carteles.

Otro rasgo especial de “Case of the Missing Hare” es que, por primera vez en su carrera, Jones decidió probar un estilo artístico Art-Decó y simplificado para sus fondos. Si somos técnicos, Tex Avery fue la primera persona en utilizar Art-Decó en un LT (“Page Miss Glory”, 1936), pero esa fue una ocasión especial. En contraposición, Jones adoptó ese estilo durante al menos la mitad de su carrera en la Termite Terrace.

Si se fijan bien, el fondo de esta imagen no es realmente el dibujo de un escenario, sino unas manchas de color con la forma de un escenario. A los superiores de Jones no les gustaba que él fuera tan minimalista, pero a él no le importaba y trabajaba como se le daba la gana porque, al fin y al cabo, no lo podían despedir.

Por si no lo han notado, considerando el año y las cosas que he descrito, “Case of the Missing Hare” forma parte del renacimiento artístico de Chuck Jones: ese periodo especial en que decidió dejar de imitar a los demás o hacer lo que quería sin aceptar críticas, sino conjugar sus talentos propios con las necesidades de su audiencia. Les advierto que este no será el único cortometraje de esa categoría que enlistaremos en el top.

PUESTO 13: “The Scarlet Pumpernickel” (Jones, 1950)

El cortometraje que podría haber durado 20 minutos, de no ser porque la Termite Terrace era un estudio pobre incluso en sus años de gloria. Ustedes saben cómo es trabajar en animación… En fin, volviendo al tema, ¿sabían que este es el cortometraje clásico con más personajes estrella? El cast entero para esta caricatura de 8 minutos incluye a Lucas, Porky, Silvestre, Quique, Elmer, Melisa y Mamá Osa.

Dato curioso: por algún motivo, Jones dibujaba a Silvestre con una estatura mucho mayor a la usual. Por dar un ejemplo, en este cortometraje Silvestre es bastante más alto que Lucas y Porky, cuando en realidad debería ser igual o ligeramente más bajito que ellos.

Además de ese tremendo elenco, “The Scarlet Pumpernickel” es recordado por su trama, que combina elementos de múltiples novelas famosas de su época y las baña con una capa de humor estilo LT. A Jones siempre le gustó hacerse el grandilocuente en su época dorada, pero si somos honestos, el fulano podía justificar su arrogancia la mayor parte del tiempo mediante su trabajo de calidad, y este cortometraje no es la excepción.

Lucas teniendo un momento romántico con Melisa.

Eso sí: no tengo idea de por qué este cortometraje no era transmitido en mi infancia. La escena final ha sido censurada de múltiples maneras en las transmisiones televisivas estadounidenses, así que no comprendo por qué aquí se recortó la emisión del cortometraje entero, en lugar de sólo recortar la escena final. Supongo que nunca lo sabremos. ¡Ah!, y antes de que lo olvide, “The Scarlet Pumpernickel” es el puesto 31 de “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas”.

PUESTO 12: “A Hick, a Slick and a Chick” (Davis, 1948)

El primero de tres puestos en este top que le pertenecen a Arthur Davis. Ojalá algún día pueda dedicarle una publicación entera a su breve carrera como director de la Termite Terrace, porque genuinamente creo que el humor de Davis estaba a la altura de los cinco grandes del estudio (Avery, Freleng, Jones, Clampett y McKimson).

La carta de título del cortometraje presentándonos a sus titulares 'hick' (el pueblerino Elmo), 'slick' (el fino Blacky) y 'chick' (la bonita Daisy-Lou).

“A Hick, a Slick and a Chick” es la clásica historia del sujeto de clase media que tiene que competir contra un sujeto millonario por el amor de una chica. Hay cierta controversia respecto a la actitud materialista de la chica, y eso le baja unos puntos al cortometraje. Pero a su vez, las reacciones del protagonista de clase media ante el ricachón compensan con creces la actitud de la chica.

Cada vez que Elmo queda en segundo lugar frente a Blacky, vemos una imagen mental de lo que le gustaría hacer para que nadie le robe el amor de Daisy-Lou.

Además, si ves el cortometraje con el redoblaje en español de 1997-2006 y eres fan del Pato Darkwing, te ocurrirá lo mismo que a mí: escucharás en tu cabeza a Drake y a McQuack, porque ambos comparten actores de voz con la dupla de chicos enamorados de “A Hick, a Slick and a Chick”. Es una sensación rara pero cómica, así que eso aumenta incluso más el valor del cortometraje bajo mi lente subjetivo.

PUESTO 11: “Horton Hatches the Egg” (Clampett, 1942)

El cortometraje más largo de la etapa clásica de los LT, con una duración de 10 minutos. Ese es el primer hito de “Horton Hatches the Egg”. El segundo hito es ser la primera animación en la historia basada en un libro del Doctor Seuss… aunque resulta que al propio Doctor Seuss no le gustó el cortometraje. Qué cosas, ¿no?

Los dos personajes principales de Horton Hatches the Egg: el elefante titular Horton y la pájara Macy.

Si has visto la versión animada de 1966 de El Grinch o la versión animada de 1972 de El Lorax, estoy segura de que disfrutarás “Horton Hatches the Egg”. Curiosamente, esas tres animaciones fueron hechas por gente de la Termite Terrace, lo que significa que, aunque al Doctor Seuss no le gustó su primer experimento, permaneció dispuesto a darle más oportunidades a sus artistas en el futuro.

Horton presentando ante una audiencia a su peculiar hijo adoptivo: mitad elefante, mitad pájaro.

Lo único que le impidió a este cortometraje entrar al top 10 fue que no me gusta su estilo visual. Dicho estilo es una combinación de los estilos de Seuss y Clampett, y como ninguno de los dos me gusta mucho, ya podrán imaginar hacia dónde me estoy dirigiendo. Yo valoro muchísimo el impacto cultural de “Horton Hatches the Egg”, y admito que es una historia cómica y entrañable por igual. Pero el estilo visual le baja demasiados puntos bajo mi perspectiva.

PUESTO 10: “A Tale of Two Kitties” (Clampett, 1942)

Dos cortometrajes consecutivos de Bob Clampett en 1942, ¿quién lo diría? Aunque sostengo mi postura de que no me gusta mucho el estilo de dibujo del joven director, también sostengo que eso no demerita su escritura.

En publicaciones pasadas me han visto declarar con firmeza que prefiero a la versión original de Piolín, así que obviamente no podía dejar de mencionar en este top al cortometraje que lo vio nacer. “A Tale of Two Kitties” es el debut del canario bebé, ¡y vaya que deja una excelente primera impresión! ¡Eso sin mencionar que Piolín ni siquiera es el protagonista del cortometraje!

Así se defendía Piolín de los "lindos gatitos" cuando debutó. No se asusten: la pistola sólo tiene agua. ¡Pero hey, al menos no podemos negar que la imagen es impactante!

Los verdaderos protagonistas son Babbit y Catsello: dos gatos parodiando a dos comediantes famosos de aquella época. Como siempre, Mel Blanc se encarga de la mayoría de la comedia vocal a través de su incomparable actuación. Pero en esta ocasión se lució más de lo habitual, con sus graciosísimos gritos de terror para Catsello por la más mínima de las inconveniencias. Un excelente cortometraje para arrancar la mitad superior del listado.

Estos son Babbit y Catsello: una parodia felina a la dupla cómica de Abbott y Costello.

PUESTO 9: “Dough Ray Me-ow” (Davis, 1948)

He hablado un poco de este cortometraje en una publicación vieja, cuando enlisté a los Tunes que estaban infravalorados según mi punto de vista. La dupla protagónica en definitiva merece más atención, pues como dijo una vez el YouTuber “The Hick Critic”, es divertido toparse con un cortometraje en que la dinámica se invierte, siendo el pájaro quien quiere matar al gato.

Louie pagándole a un perro para que le dé a Heathcliff la paliza de su vida. Spoiler: es Heathcliff quien le da la paliza al perro.

Los protagonistas de “Dough Ray Me-ow” son Heathcliff (un gato descerebrado pero tan fuerte que parece hecho de piedra) y Louie (un loro bajito y egoísta). Heathcliff quiere a Louie como un hermano mayor e inteligente, y jamás se da cuenta de que Louie está ansioso de que pierda sus vidas felinas.

Louie enseñándole a Heathcliff cómo jugar a "los radios": primero se pone un cable pelado en los oídos, y luego lo conecta al enchufe. Spoiler: el "radio" sí funciona con Heathcliff, gracias a la lógica de caricatura.

No hay cosa que falle en este cortometraje: la actuación de voz es perfecta, los chistes son perfectos, la animación es perfecta, etcétera. El único fallo es que no existen más cortometrajes con estos dos dibujitos animados, ni siquiera en la época moderna. En definitiva, este es de los mejores trabajos de Arthur Davis en los LT.

PUESTO 8: “Rhapsody in Rivets” (Freleng, 1941)

Uno de los grandes cortometrajes musicales de Friz Freleng. Si leyeron mi top 20 de cortometrajes de la infancia, supongo que a nadie le sorprenderá la aparición de “Rhapsody in Rivets” por estos rumbos. Y si no conocen este cortometraje, no se preocupen, porque la explicación es rápida.

“Rhapsody in Rivets” es un cortometraje sin diálogos, por lo que la acción sólo es acompañada por música y efectos de sonido. La trama se enfoca en un equipo de albañiles terminando un edificio en tiempo récord, con todo su trabajo estando sincronizado con la melodía de la famosa Rapsodia Húngara #2 de Franz Liszt. El arquitecto dirige la construcción como si fuera un director de orquesta, y las herramientas de los albañiles suenan como instrumentos musicales.

Un perro albañil cortando un tablón de madera como si estuviera tocando un contrabajo. Lo más curioso es que el tablón y el serrucho de verdad suenan como un contrabajo y un arco.

Como dato curioso, uno de los albañiles se parece mucho a Droopy: uno de los personajes estrella de Tex Avery cuando se fue a trabajar a MGM, por lo que se teoriza que el personaje en “Rhapsody in Rivets” es un “proto-Droopy”. Este detalle ha causado que mucha gente tenga a ese perrito como su personaje favorito del cortometraje, pero personalmente, yo prefiero al arquitecto león.

El "proto-Droopy" clavando unas tablas. El choque de su martillo con las tablas suena idéntico a dos claves de percusión.

PUESTO 7: “Kitty Kornered” (Clampett, 1946)

Cuando la tercera tanda de los Looney Tunes Cartoons se estrenó en 2021, una de las mejores sorpresas que me llevé fueron los intermedios de Porky y Silvestre. Para quienes no han visto los Looney Tunes Cartoons, (¡¿qué están esperando?!), así está la cosa: cada episodio se conforma de dos cortometrajes en estilo clásico, y a veces, entre ellos hay intermedios. Estos intermedios son mini-chistes slapstick enfocados en uno o dos Tunes.

Cada temporada introducía nuevas temáticas para los intermedios, y en el caso de la T3, la nueva temática fueron homenajes a “Kitty Kornered”, con Silvestre inventando nuevas formas de sacar a Porky de su propia casa. Siempre es lindo ver a un artista profesional recordando los pequeños cortometrajes que no alcanzaron fama extendida pero aun así fueron muy buenos.

Silvestre y otros tres gatos amigos suyos reclamándole a Porky por querer volver a su propia casa.

“Kitty Kornered” fue el penúltimo cortometraje de Silvestre antes de quedar encadenado a Piolín, Hippety Hopper o Speedy. Dicho de otro modo, este es el penúltimo cortometraje en que se le permitió fungir como protagonista victorioso, en lugar de antagonista derrotado. Ojalá más gente conociera a esta versión del personaje, así que espero que verlo tan arriba en el top incitará a al menos uno de ustedes a echarle un vistazo.

Silvestre y sus amigos gozando de la buena vida con las cosas de Porky.

CONTINUARÁ… [Haz clic aquí para leer la Parte 3]