Fandom: Looney
Tunes.
Nivel de conocimiento previo requerido:
Bajo o medio.
Tiempo estimado de lectura: 26
minutos.
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PUESTO 6: “Porky in Wackyland” (Clampett, 1938)
La primera de múltiples obras maestras de Bob Clampett, quien en esos momentos estaba recién desatado como director único de su propia unidad de animación. Este cortometraje es una demostración perfecta de lo que ocurre cuando le das presupuesto profesional a un adulto con la creatividad de un niño y la desvergüenza de un adolescente.
| Un fotograma de Porky in Wackyland. Dejaré que cada uno de ustedes asimile su contenido a su propio ritmo, así que solo miren y disfruten. |
Enlistado en el puesto 8 de “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas”, no existe conocedor de los LT que no reconozca la potencia humorística pura de “Porky in Wackyland”. La trama es lo que menos importa en este cortometraje. Lo que importa es dejarse llevar por lo absurdo que es todo en Wackyland. Y desde luego, no podemos dejar de mencionar al infravalorado Yoyo Dodo, quien hizo su debut aquí.
| El primer encuentro de Porky (y de nosotros en la audiencia) con Yoyo Dodo. |
Muchos han intentado recapturar la magia de “Porky in Wackyland”, pero creo que nadie lo ha logrado: ni Max Winston en 2024, ni Sherri Stoner en 1990, ni Friz Freleng en 1949. Este cortometraje es una muestra del ADN creativo de Clampett en formato animado, y por lo tanto, creo que se necesitaría mucho trabajo para replicar su magia.
PUESTO 5: “Tortoise Beats Hare” (Avery, 1941)
Una de las especialidades de Avery era el tropo de “la fábula fracturada”. Este tropo fue inventado (o en su defecto, popularizado) por el propio Avery, y consistía en contar un cuento clásico de un modo erróneo. Existen muchos LT de estilo “fábula fracturada”, así que yo elegí a “Tortoise Beats Hare” como el mejor de todos.
Además de ser una asombrosa fractura de La Tortuga y la Liebre, “Tortoise Beats Hare” representó una muy necesaria evolución al personaje de Bugs Bunny. Antes de que el Internet nos permitiera a todos aprender conceptos tales como los Gary Stu, parece que Avery se adelantó a su época y comprendió, sin ayuda de nadie, que mantener a Bugs como un personaje invencible podía pasar factura en el futuro.
| Bugs quejándose con la audiencia de que el título de este cortometraje es "La Tortuga Vence a la Liebre". |
Por eso, este cortometraje introdujo a Cecil Tortuga: el rival por excelencia de Bugs, quien sólo ha sido derrotado por el conejo en dos ocasiones en 85 años. “Tortoise Beats Hare” también introdujo la debilidad principal de Bugs como personaje: su creencia de que los guionistas siempre lo favorecerán, y que por lo tanto no existe modo de que lo derroten. Cuando el conejo se topa con algo que no puede vencer, su actitud se vuelve berrinchuda y malhumorada.
| Bugs desesperado porque no puede comprender cómo Cecil está siguiéndole el paso, tanto en la carrera como en sus trucos de caricatura. |
PUESTO 4: “Little Red Riding Rabbit” (Freleng, 1943)
El puesto 39 en “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas”, y también, la mejor parodia de La Caperucita Roja en la historia, al menos según muchos conocedores del mundillo de la animación. Si algún día deseas presentarle a alguien un gran cortometraje de Bugs Bunny que posiblemente no vio en su infancia, este cortometraje es el ideal.
La historia es tan sencilla como en cualquier otro LT: la Caperucita Roja va a casa de la Abuela llevándole de regalo a cierto conejo gris, pero el Lobo Feroz hace de las suyas. Además de la aparición de Bugs, lo que separa a “Little Red Riding Rabbit” de la fábula original es el hecho de que la Caperucita en esta versión es insoportable.
| Imagino que la expresión del Lobo en este fotograma es suficiente para que ustedes entiendan lo cómicamente irritante que es la Caperucita en esta versión de la historia. |
Cada vez que Bugs y el Lobo Feroz comienzan a agarrar el ritmo de su pelea slapstick, la Caperucita se entromete con un grito de “¡Oye, Abuelaaaaa…!”, casi como si deseara recordarnos que ella debería ser la protagonista. Esta peculiar dinámica entre la Caperucita, el Lobo y Bugs es la fuente de los impecables chistes del cortometraje. Sólo vean “Little Red Riding Rabbit” ustedes mismos, y entenderán de lo que hablo.
| Bugs lidiando con el Lobo mediante la tranquilidad y astucia que lo caracteriza. |
PUESTO 3: “Two Gophers from Texas” (Davis, 1948)
Aunque “Dough Ray Me-ow” suele ser considerada como la mejor obra de Arthur Davis, yo tengo la opinión impopular de que “Two Gophers from Texas” es su trabajo superior. Este cortometraje es, para mí, el momento en que Davis se volvió el verdadero padre de Mac y Tosh. En teoría, Norm McCabe creó los prototipos y Clampett los rediseñó; pero Davis fue quien los llevó a su cima en cuanto a humor.
| Mac y Tosh jugueteando mientras el perro anónimo intenta matarlos. |
“Two Gophers from Texas” nos habla de un perro que se cree de alta categoría, y que decide salir a cazar carne de verdad en lugar de seguir comiendo croquetas. Para su desgracia, los primeros animales silvestres que encuentra son Mac y Tosh: dos tuzas con modales elevados y astucia burlona. El resultado es obvio: el perro no consigue su carne fresca, y las criaturitas consiguen un buen rato de diversión a costa de su supuesto “depredador”.
| En una escena, el perro finge que es un bebé para agarrar a Mac y Tosh en un descuido. Sin embargo, Mac y Tosh comprenden el truco casi al instante, así que deciden llevar al 'bebé' a un paseo. Como podrán inferir por la imagen, el 'paseo' no es nada apto para bebés. |
La yuxtaposición entre el acento exageradamente fino del perro y sus humillantes derrotas complementan a la perfección el estilo humorístico de las tuzas gemelas. Los protagonistas y el antagonista comparten el mismo tropo de “hablar elegante, actuar brutal”, pero son los pequeños detalles los que hacen la diferencia entre ambos bandos.
PUESTO 2: “A Wild Hare” (Avery, 1940)
El cortometraje que marcó un antes y un después en la historia de los Looney Tunes. Años anteriores habían hecho pequeños hitos en la franquicia de la Termite Terrace, principalmente gracias a Porky y Lucas, pero ESTE cortometraje fue su verdadero despegue a la estratósfera.
| La primera conversación oficial entre Elmer y Bugs. Ninguno de los dos tiene todavía el diseño finalizado con que los reconocemos en el presente, pero al mismo tiempo, también han dejado de ser identificados como "Happy Rabbit" y "Egghead". |
“A Wild Hare” es el debut oficial de Bugs Bunny tal y como lo conocemos. Bueno, casi. Porque aunque ESTE es el momento en que Happy Rabbit deja de existir por completo, el Bugs de 1940 todavía deberá evolucionar durante otros dos o tres años para ser enteramente la versión que el público general identifica.
| El final del cortometraje, con Bugs hablando con la audiencia acerca de la pena ajena que siente por Elmer y su pésima respuesta ante una presa un poquito difícil. Así comenzó una rivalidad legendaria. |
Si me lo preguntan a mí, el mejor modo de enseñarle a alguien la evolución de Bugs Bunny de manera abreviada es iniciar con “Porky’s Hare Hunt”, luego ver “A Wild Hare”, luego “Tortoise Beats Hare”, y finalmente cerrar con “Case of the Missing Hare”. Este mini-recorrido le garantizará al espectador que se encontrará con al menos una sorpresa.
PUESTO 1: “The Dover Boys” (Jones, 1942)
El puesto 49 en “Las 50 Caricaturas Animadas más Grandiosas” de 1994, pero créanme cuando les digo que ese puesto no le hace justicia al cortometraje una vez que aprendes todo lo que hay detrás de él. Por desgracia, hay tantas cosas que puedo decir acerca de “The Dover Boys”, que no las diré aquí, para no saturar el top 20. Algún día haré una publicación dedicada únicamente a esta obra maestra de Chuck Jones, pero por ahora mantendremos las cosas breves.
| Los protagonistas de The Dover Boys preparándose para jugar a las escondidas. De izquierda a derecha, tenemos a Dora Standpipe, Larry Dover, Dick Dover y Tom Dover. |
Dato curioso: el título completo del cortometraje es “The Dover Boys at Pimento University or ‘The Rivals of Roquefort Hall’”, siendo una parodia a los libros con títulos demasiado largos. Y cuando incluso el título del cortometraje es un chiste, sabes que tienes enfrente algo especial. Espero que eso sirva de testamento del asombroso recorrido que representa esta joya.
| El antagonista del cortometraje, Dan Backslide, secuestrando a una Dora que (por motivos cómicos) no se ha dado cuenta de que ya no está abrazando un árbol. |
Otro dato curioso: Chuck Jones confesó en una ocasión que “The Dover Boys” fue el primer LT de su autoría que sí le causó gracia. Eso significa que aprender las bases de la comedia slapstick y adaptarlas a su estilo personal le tomó 4 años, o 42 cortometrajes (sin contar sus colaboraciones con Clampett y Ub Iwerks). Bien dicen que “el que persevera alcanza”.
| Dan tras recibir una merecida tunda de parte de la "indefensa" Dora. |
Dato curioso final: este cortometraje tuvo una especie de “mini-Renacimiento” en esta misma década, con montones de gente diciendo que su humor parece algo sacado de nuestro Internet contemporáneo. Muchos dijeron que la gente del siglo pasado no supo apreciar la magia de “The Dover Boys”, pero si me lo preguntan a mí, los únicos que no lo reconocían eran aquellos que no estaban al tanto de las maquinaciones que Chuck Jones podía albergar en su cabeza.
| La portada de Youtube para la versión re-animada del cortometraje, realizada por un montón de fans de su legado. Es posible encontrar esta vesión con doblaje en español latino con una búsqueda rápida, así que no les puedo dejar de recomendar que la vean. |
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CONCLUSIÓN
¡Santo Dios, eso fue difícil! La lista inicial de candidatos para este listado fue de 77 cortometrajes, así que tuve que recortar más de la mitad para llegar a donde estamos ahora. Si hay algo que aprendí (o mejor dicho, algo que recordé) al escribir esta publicación, fue que las memorias de la infancia no te dan ni la mitad de la experiencia completa.
Con esto NO estoy sugiriendo que sigan mi ejemplo y hagan mi maratón de 1002 cortometrajes en 10 días. Tal vez no lo notaron, pero los periodos que abordamos en la treintena completa estuvieron muy desiguales: seis fueron de la década de 1930, trece fueron de entre 1940 y 1944, siete fueron de entre 1945 y 1949, dos fueron de la década de 1950, y dos fueron de los 1960s.
Lo que sucede es que, al estar hablando de una lista que no podía incluir nada que fuera de emisión regular en mi infancia, la mayoría de lo producido entre 1945 y 1965 quedó descartado desde el arranque. Eso incluye el periodo de gloria de varios de mis directores favoritos, y también incluye a la segunda era dorada de los cortometrajes clásicos.
Eso me dejaba sólo con la era inicial, la primera era dorada, y la era del declive. No hay mucho por resaltar de la era del declive, y la era inicial sólo suele ser reconocida por su valor histórico. Por eso el periodo entre 1938 y 1944 tuvo tanta presencia: porque al eliminar la segunda era dorada, la competencia que tuvo la primera era dorada fue casi nula.
Entonces, si yo tuviera que sugerirle a alguien el mejor modo de maratonearse el catálogo entero de LT clásicos, este sería mi calendario con expectativas:
– Cortometrajes de 1930-1934: esto es puro valor histórico, así que si no te interesa el análisis de la animación y/o las tendencias de la época, puedes omitir este lustro o ver sólo los cortometrajes más importantes de cada año.
| Los LT de 1930-1934 tienen como único atractivo el ver unos monitos de caricatura moviéndose al ritmo de una canción popular del momento. La sustancia es poca o nula, así que no te recomiendo maratonear estos cortometrajes a menos que creas aguantar la monotonía. |
– Cortometrajes de 1935-1939: una bolsa mixta. El trabajo de Tex Avery desde 1936 y Bob Clampett desde 1938 es bueno, pero todo lo demás suele ir de lo aburrido a lo decente.
| Los LT de 1935-1939 representan el punto en que la franquicia comenzó a salir de su caparazón. Existen varios destellos de genialidad asomándose, pero tendrás que sumergirte mucho en tu maratón para encontrarlos. |
– Cortometrajes de 1940-1946: la primera era dorada, en la que rara vez hallarás algo malo. Lo que distingue a esta época son los personajes de actitud salvaje y la animación super-exagerada.
| Los LT de 1940-1946 representan el reinado de Tex Avery y Bob Clampett. Casi todo lo que hallarás en este segmento de tu maratón consistirá en caricaturas moviéndose como si hubieran bebido tres litros de café antes de iniciar el rodaje. |
– Cortometrajes de 1947-1955: la segunda era dorada, que también tiene pocos tropiezos (a menos que seas como yo y detestes lo creado por McKimson). Lo que distingue a esta época son los personajes de personalidad definida y la animación con poses marcadas.
| Los LT de 1947-1955 representan el reinado de Chuck Jones. Tal vez la animación se sentirá más limitada en este segmento del maratón si la comparamos con la del segmento previo, pero la disminución en movimientos exagerados es compensada por el aumento en chistes verbales y astutos. |
– Cortometrajes de 1956-1962: el inicio del declive, y otra bolsa mixta. Chuck Jones se mantiene fresco como lechuga casi todo el tiempo, pero el resto de los directores muestran señales de agotamiento creativo.
| Los LT de 1956-1962 tuvieron pocos momentos destacables en su historia. Unas cuantas estrellas tardías nacieron, como Speedy Gonzales o Taz, pero si estás haciendo el maratón, más o menos en este punto comenzarás a notar que algo anda mal. |
– Cortometrajes de 1963-1969: el declive puro y duro; mi recomendación sería omitir todo hasta llegar a “Cool Cat” (1967). Cuando llegues a ese punto, ve cinco cortometrajes, y si después de eso no te sientes satisfecho, puedes frenar por completo tu maratón ahí.
| Los LT de 1963-1969 son casi tan mediocres como los de 1930-1934. Si estás haciendo el maratón, te recomiendo ver este periodo sólo si te interesa ver el lento y agonizante final de la etapa clásica en persona. |
De todos modos, no le recomiendo un maratón tan extenso a nadie con una agenda ocupada. Mi mayor sugerencia sería buscar otras listas como esta, en la que gente con experiencia previa te diga EXACTAMENTE qué ver y qué omitir. Si armas un catálogo bien curado de 50 o 100 cortometrajes, eso debería bastar para que captes las subidas y bajadas que la Termite Terrace experimentó en sus 39 años de existencia.
Eso sería todo de mi parte. Como siempre, estaré feliz de leer sus comentarios y conocer sus opiniones: ¿hay algún sorprendente cortometraje de los Looney Tunes que ustedes no hayan descubierto hasta ser adultos? ¿Tienen algún director clásico favorito además de los cinco grandes? ¡Esperaré sus respuestas!
¡Hasta la próxima, queridos lectores! ¡Cuídense mucho!