Fandom: Pokémon (Ánime principal).
Nivel de conocimiento previo requerido:
Medio o alto.
Tiempo estimado de lectura: 26
minutos.
[Link a la Parte 7 disponible aquí] / [Link a la Parte 9 disponible aquí]
EL EPÍLOGO: LA APARICIÓN FINAL DEL EQUIPO ROCKET
Es hora de abrir el epílogo de la Serie Viajes reescrita. Este epílogo durará 12 episodios, enfocándose los primeros dos en el Equipo Rocket. Qué suerte que la serie oficial nos dio una grandiosa plantilla en el episodio 1184.
Para quien no lo sepa, el episodio 1184 (titulado “Lo bueno, lo malo y lo afortunado”) nos muestra a los rivales laborales de Jessie, James y Meowth, después de casi 15 años desaparecidos del Ánime. Sólo hay un pequeño detalle: cuando nuestro trío Rocket se topa con esos viejos rivales, resulta que ya ni siquiera son sus rivales.
El dúo de Cassidy
y Bob Butch ha renunciado a su trabajo en la organización criminal, se
ha separado, y está viviendo unas vidas normales y felices cada uno por su
cuenta. La diferencia clave será que, en
mi rewrite, este reencuentro no se
quedará como una mera curiosidad nostálgica. Esta es mi versión de la
historia:
Tras acabar el Torneo de los Ocho Maestros, el trío Rocket vuelve a las andadas con un nuevo plan para robar a Pikachu… y son derrotados en menos de un minuto. Después de ser lanzados por los aires por enésima vez y aterrizar en un área alejada, el grupo empieza a caminar de vuelta a su globo aerostático mientras charla sobre lo ocurrido.
Y es que no nos hagamos tontos: estamos hablando de tres soldados Rocket del rango más bajo luchando contra el mejor Entrenador del planeta. Por muy persistentes que sean, y por muy ingeniosos que sean sus planes, este ya es un nivel demasiado alto para que ellos lo superen.
Incluso si se diera el milagro de que lograran capturar a la ratita eléctrica sin modo de que escape, Ash tiene a más Pokémon de talla mundial para que le echen una mano en liberarla. Todo apunta a que el trío Rocket ha topado pared, ¿así que qué deberían hacer? ¿Seguir intentando durante el resto de sus existencias, sobreviviendo a base de fracasos, humillaciones y miseria?
El camino de vuelta a su globo es largo, y como no hay señales de que estén cerca, James saca a Morpeko y le pide que por favor los ayude a localizar algo para comer. La cobaya eléctrica obedece y de inmediato capta un olor atractivo, guiando a sus colegas a lo que resulta ser un café a las orillas de un pueblito rural. ¿Y quién dirige este café? Nadie más y nadie menos que Cassidy: la antigua rival de Jessie en su labor criminal.
El trío Rocket se pone a la defensiva en un
instante, preguntando dónde está Biff Butch y si el local es una más de
sus trampas a gran escala para robar Pokémon. Pero la verdad está muy lejos de
lo que ellos se están imaginando: este
es un café 100% legítimo, y Bass Butch se ha ido para tomar su propio
camino en la vida. Cassidy ya no es una miembro del Equipo Rocket, y de
hecho, no lo ha sido en bastante tiempo.
Ella se dio cuenta de que la vida del ladrón no era lo suyo, así que
simplemente renunció.
| Cassidy con su nuevo atuendo, libre de cualquier influencia del Equipo Rocket. |
Semejante revelación deja paralizados los cerebros del trío Rocket: Cassidy era parte de la élite de su organización, ¿y prefirió dejarlo todo para dirigir un café? ¿En serio abandonó a Giovanni así nada más, y en serio él la dejó ir así nada más?
Con toda la calma del mundo, Cassidy responde que Giovanni considera “desechables” a todos y
cada uno de sus subordinados (a menos que se llamen “Persian”), así que le
dio igual que dos de sus soldados de élite se fueran. La única condición que
les puso fue que no revelaran ningún dato importante de la organización al
público general, pero de ahí en más, el jefe no tuvo ningún problema con
devolverles a ella y a Buffy Butch sus Pokémon y dejarlos ir.
Aprovechando que sus ex-rivales están más calmados, Cassidy les sugiere que también abandonen el Equipo Rocket, pues viendo que todavía traen sus uniformes blancos (o sea, que todavía son de bajo rango), se nota que no han podido progresar nada en sus labores. El grupo se toma a mal el consejo porque siente que los están llamando ‘inútiles’, pero nada más lejos de la verdad: Cassidy se dirige específicamente a Jessie y le cuenta que ha podido ver en televisión algunas de sus presentaciones bajo el alter-ego de “Jessilee”, y siente que tiene un futuro más prometedor ahí que en el Equipo Rocket.
Pero Jessie sigue tomando a mal el consejo de Cassidy sólo por ser Cassidy, así que se limita a pagar por la comida e irse del café, con James y Meowth siguiéndola sin compartir su coraje. Pero a pesar de todo, a la pelirrosa sí se le queda clavada la espinita de saber que, para Giovanni, todos sus subordinados son desechables y reemplazables. ¿En serio vale la pena trabajar para alguien que no te valora ni un poquito?
Días después, la historia se repite: el trío Rocket
se lanza a capturar a Pikachu, pierden, salen volando por los aires, y tienen
que volver a su globo a pie. En esta ocasión, la persona con la que se topan a
medio camino es Chuck Butch,
quien ahora se dedica a la creación de esculturas de roca y de madera. Como la
relación entre James y Fudge Butch es menos abrasiva que la de Jessie y
Cassidy, aquí las cosas fluyen con más tranquilidad.
| Butch con su nuevo atuendo, libre de cualquier influencia del Equipo Rocket. |
Mientras el peliazul les echa un vistazo a unas
miniaturas de madera del ex-Rocket, se acaba topando con una miniatura de Seedot
hecha de la madera de un árbol de Bayas Enigma. Esta es una madera MUY rara, y a pesar de ello, Bocho Butch está
vendiendo la figurilla a precio normal. Sacando su lado de coleccionista de
Objetos Valiosos, James ofrece cinco
veces su precio original por la pieza de arte, y como agradecimiento por
hacerle saber este dato, su ex-rival le dice que sólo le page tres veces el precio original.
Punch Butch le pregunta a James
de dónde sacó el dinero para pagarle semejante cantidad por la miniatura de
Seedot, sabiendo de la pobreza que cualquier soldado Rocket de bajo rango tiene
que sufrir. El trío le responde contándole de las mini escapadas que James
suele darse como comprador-vendedor de Objetos Valiosos, a lo que su ex-rival
responde haciendo la pregunta obvia: si
ya encontraron una vía alterna para ganarse el pan de cada día y tener dinero extra,
¿por qué siguen arrastrándose a los pies de Giovanni por unas cuantas migajas?
Como James no puede responder, el grupo sólo se va, aunque la pregunta les deja
clavada otra espinita en la mente.
Y porque la tercera es la vencida, la rutina se repite una vez más: el trío Rocket se lanza a capturar a Pikachu, pierden, salen volando por los aires, y tienen que volver a su globo a pie. Pero en esta ocasión, mientras caminan de vuelta al globo, Jessie y James por fin admiten que están cansados, que ya no le ven sentido a lo que están haciendo, y que ya ni siquiera creen que vayan a sentirse satisfechos si se diera el milagro de que atraparan a Pikachu. Meowth no puede creer lo que está oyendo de sus colegas… mayormente porque él es el único del trío que no tiene algo más a lo que aspirar.
Para Meowth, la única meta en su vida siempre ha sido obtener reconocimiento, y es por eso que quiere volverse el Pokémon #1 de la mafia #1 del mundo. Ahora que sus colegas están planteándose seriamente el abandonar al Equipo Rocket, sus probabilidades de alcanzar esa meta están desplomándose. La opción más sencilla es que Jessie y James se vayan del grupo criminal y que Meowth siga dentro, pero él no quiere despedirse de sus dos mejores amigos.
Así que la decisión está entre abandonar su sueño o abandonar a sus amigos, y como el Pokémon felino no puede decidir, sus compañeros dejan que vague un poco durante el resto del día por su cuenta. El globo no se moverá hasta que él haya vuelto, así que puede vagar a sus anchas sin compromiso. Jessie y James lo esperarán tanto como él lo necesite.
Así, Meowth hace lo que todo gato haría en la vida real: ir hacia donde el viento lo lleve. Vagando por la ciudad, de repente Meowth tiene la sensación de que las calles le son familiares, lo cual le es confirmado cuando escucha cierto ejercicio de lectura al pasar por una escuela: “Sara seria sola rezaba”. Ese es el mismo ejercicio que Meowth usó cuando se enseñó a hablar como humano, lo que significa que está de vuelta en el barrio donde creció. Avanzando por las calles, el Pokémon felino se topa con el restaurante al que le solía robar y el estudio de baile donde aprendió a caminar en dos patas.
| El (letrero del) restaurante del que Meowth robaba comida cuando era joven. |
Y cuando está por llegar a la joyería donde conoció a su primer amor, se topa con una escena que jamás habría esperado ver: Meowzy está ahí, y está rechazando la insistente oferta de su antigua (y nuevamente millonaria) dueña de volver a ser su mascota.
El escándalo que Meowzy arma con su rechazo alerta a la pandilla de Meowth y Persian callejeros a la que ella pertenece, así que la señora queda obligada a irse, a menos que quiera ser cubierta de arañazos. Una vez que la señora se ha ido, la manada felina deja sola a Meowzy otra vez, no sin que ella se despida de Persian con un gesto de cariño (lo que confirma que ambos siguen siendo pareja). Como el área ya está despejada, Meowth hace notar su presencia.
Al inicio, Meowzy se queja porque cree que Meowth ha vuelto para insistirle una vez más que sea su pareja. Pero para sorpresa de ambos, el Pokémon parlante responde que, siendo sincero, ya no siente nada por ella. Como ni el propio Meowth puede creer lo que está diciendo, supone que es simplemente el resultado del paso del tiempo… pero ese no es el tema. Viendo que Meowzy acaba de rechazar la oportunidad de abandonar las calles, Meowth se ve en la necesidad de preguntarle qué rayos le pasa. ¿Acaso Persian la trae amenazada o algo así?
“¡Por supuesto que no!” es la respuesta que la minina le da, tras lo cual ella explica, de forma clara y concisa, que ha encontrado algo mejor que el dinero en esa pandilla: amor propio y amor mutuo. Tal vez Meowzy ya no tenga comida de lujo o pertenencias bañadas de oro, pero si puede disfrutar de un filetito asado con su amado Persian o dormir calientita junto a sus amigos, el lujo es lo que menos importa. Además, si Meowzy fue tan desechable para su antigua dueña cuando sus finanzas decayeron, algo le dice que su cariño no era tan valioso. En contraposición, la pandilla de Persian es distinguida por su lealtad, eso sin mencionar que el líder es su tipo de hombre (o mejor dicho, su tipo de gato).
| La manada callejera de Meowth y Persian a la que Meowzy pertenece ahora. |
Ahora es el turno de la minina de hacer las preguntas. La última vez que se vieron, Meowth estaba con “un par de humanos vestidos de blanco”; Meowzy tiene curiosidad por saber si sigue con ellos. El Pokémon parlante responde que eso es lo que está tratando de descifrar, y le explica de forma resumida la situación: su trabajo como miembro del Equipo Rocket, su eterna persecución del Pikachu del Campeón Mundial, su cambio de vida en Alola, y las dudas que han estado surgiendo en el grupito desde ese cambio de vida.
Sincerándose un poco, Meowth admite que su sueño de llegar a la cima del Equipo Rocket nació de las ganas que tenía de llenar el hueco que Meowzy dejó en su corazón. Si no podía obtener el amor de la minina, tal vez el reconocimiento de una mafia entera podría ser un buen reemplazo. Aunque Meowzy encuentra algo patética la confesión, al menos le alegra ver que Meowth logró su cometido: si él ya no siente nada por ella, debe ser porque logró llegar a cima del Equipo Rocket y conseguir todo el reconocimiento que quería, ¿verdad?
Es con estas palabras que a Meowth por fin le cae el 20: el hueco que Meowzy le dejó en el corazón ha sido llenado, sin la necesidad de que Giovanni lo trate como su Pokémon #1. El mero hecho de andar con Jessie y James lo ha dejado satisfecho, y es por eso que la decisión le está costando tanto trabajo: porque los supuestamente “mundanos” Jessie y James se han vuelto equiparables a una vida de reconocimiento en el Equipo Rocket ante sus felinos ojos.
Y si Jessie y James ya están a su alcance, ¿para qué buscarle tres pies al gato? El Pokémon parlante le agradece a la minina esta charla tan reveladora, le desea suerte con Persian, y se va para darle la buena noticia al resto del grupito.
Y así, con Meowth diciéndole a Jessie y a James que los seguirá en su camino fuera del Equipo Rocket, cerramos el primer episodio del epílogo al trío antagónico. Para el segundo episodio, me colgaré de otra de las joyitas de la Serie Viajes: el capítulo 1113 (titulado “Las Vacaciones del Equipo Rocket”), solo que dándole bastantes retoques para que encaje con el contexto que nosotros hemos armado aquí.
Listos o no, aquí les dejo mi propuesta de cierre definitivo para la historia de Jessie, James y Meowth en el Ánime de Pokémon:
El grupito está decidido a abandonar el Equipo
Rocket, de eso no hay duda… pero aun así, la incertidumbre es demasiada. ¿Por dónde comenzar su nueva vida? ¿Cómo conseguir el valor para saltar a su
nueva vida? Aunque atemorizados, los tres deciden que su primer paso será
ir con el torpe Ash para disculparse por tanto acoso y avisarle que ya
no tendrá que preocuparse por ellos.
Esta decisión los lleva a la región Sinnoh; siendo específicos, a la exclusivísima Zona Descanso. No cualquiera puede entrar a este lugar, pero por suerte, la fama de “Jessilee” como artista y la fortuna de “Jacques” como comprador-vendedor de Objetos Valiosos permiten que el grupito pueda pasar de forma legítima.
| La Zona Descanso: un paraíso vacacional al que no cualquiera puede entrar. |
En estos momentos, Ash y Pikachu se están dando unas buenas vacaciones tras el Torneo de Maestros, con Cynthia siendo quien les recomendó pasar unos días en la Zona Descanso. El trío Rocket intenta acercarse a él durante unas cuantas ocasiones, pero la pena que sienten es más fuerte y los frena en cada intento.
Además, cada vez que se salen de ruta, las comodidades del lugar acaban atrayéndolos a ellos también a la idea de tomarse sus propias vacaciones. Para cuando Ash y el trío disfrazado por fin hacen contacto, todos están más enfocados en descansar que en cualquier otra cosa, así que sólo comparten este tiempo juntos en paz.
Pero en eso, el trío Rocket recibe un mensaje general de Matori para todos los soldados de la organización: aquellos que estén en Sinnoh deben dirigirse de inmediato a la Zona Descanso para una misión importante. De algún modo, Giovanni se ha enterado de que el Campeón Mundial está ahí, así que el Equipo Rocket lanzará un ataque a gran escala para quitarle todo lo que traiga encima.
El trío se dispone a advertírselo a Ash… hasta que escucha la última parte del comunicado: cualquier soldado que logre quitarle un Pokémon al chico será recompensado con un ascenso inmediato al rango más alto posible, junto con todos los beneficios adicionales que eso implica. Con esto, ya hemos establecido el conflicto moral final para estos personajes: su prueba final para confirmar que en serio desean reformarse.
Desde aquí, podemos dejar el ataque de la organización virtualmente igual a lo visto en el canon, excepto por el detalle clave de que Giovanni estará presente en carne y hueso en vez de vigilar todo a distancia mediante videollamadas: algo que el sujeto no ha hecho en más de una década.
Tener a Giovanni como parte del ataque también nos permite tener, después de más de veinte años de espera, una verdadera batalla entre él y Ash. Nada de “le encargo mi Gimnasio a mis soldados justo cuando el protagonista llega por una medalla” ni “mi pelea con el protagonista dura 20 segundos porque estoy más interesado en otras cosas”. Aquí no vamos a vender humo: el Pikachu de Ash peleará contra el equipo de Giovanni, y le dará la santa paliza que nos viene debiendo desde la primera temporada del Ánime entero.
| La única vez en todo el Ánime en que Ash y Giovanni se vieron las caras fue en la Serie Negro y Blanco, y dicho encuentro no duró ni medio minuto. Por alguna razón que desconozco, el Ánime siempre fue alérgico a darle un enfrentamiento adecuado a estos dos, pero mi rewrite se encargará de arreglarlo. |
Así es, no están leyendo mal: la ratita eléctrica vencerá solita al equipo entero de Giovanni. Cuatro oponentes de Tipo Tierra (Dugtrio, Nidoking, Nidoqueen y Rhydon, como en los videojuegos Let’s Go) y el epónimo Persian, todos derribados en batalla por un Pikachu. Por fin, después de todo este tiempo, Giovanni experimenta en persona por qué Jessie, James y Meowth han estado tan obsesionados (y han fracasado tanto) con su persecución de esta ratita.
Por supuesto, el tipejo no es un buen perdedor, así que de inmediato ordena que “cualquier soldado que logre entregarle a ese Pikachu en particular se volverá su mano derecha”. Con esa simple orden, la presión sobre nuestros protagonistas de Pueblo Paleta se intensifica aún más.
¿Y dónde andan Jessie, James y Meowth mientras todo esto ocurre? En el fondo, observando y reflexionando sobre qué postura deberían tomar: la de héroes o la de villanos. Al final la tentación puede más, por lo que deciden hacer un último intento: si logran atrapar a Pikachu aquí y ahora, tomarán la recompensa de Giovanni y gozarán de la buena vida; si no lo logran, dejarán el asunto de una vez por todas.
La ventaja que tienen es que nadie conoce a Pikachu como ellos. El plan de Meowth es simple: dejar que todos los demás soldados agoten a la ratita con sus intentos propios de captura, y cuando vean que ha llegado a su límite, saltar a la acción para hacer la captura definitiva.
Aprovechando que siguen disfrazados de “amistosos civiles”, cuando Pikachu está en las últimas, ellos se dejan ver fingiendo que han venido a ayudar. Cuando todos están solos en un área tranquila, el trío prepara en secreto una jaula especial… mientras Ash les agradece de todo corazón la salvada tan oportuna. No sólo eso: el chico logra identificar a “Jessilee” como esa artista tan talentosa que ha logrado rivalizar a Serena, y a “Jacques” como ese mercader que ayudó tanto a Goh a completar su Pokédex por medio de los objetos que le intercambiaba.
La culpa carcome al trío al grado de que, cuando se quitan sus disfraces, atacan a Pikachu con sus Pokémon hasta debilitarlo y lo meten en la jaula especial, no sienten nada por su victoria. Ni alegría, ni emoción, ni satisfacción, ni orgullo, ni nada. Al contrario: lo que sienten es tensión, pues están esperando a que ocurra el típico milagrito que saque a Ash de este embrollo.
Pero ningún milagrito ocurre. Ash sólo tiene a Pikachu en su equipo Pokémon, así que no puede sacar a otro compañero que le apoye. También está viajando en solitario, por lo que no tiene amigos cerca que le brinden una mano. El trío Rocket ha ganado sin lugar a duda, y en vez de salir corriendo hacia Giovanni para pedir su ascenso, los tres están ahí parados rogándole mentalmente a Arceus que algo pase para que vuelvan a perder. Pero reitero: ningún milagro ocurre. El destino de la ratita eléctrica está en sus manos… y ese es un peso con el que no quieren cargar ni un segundo más.
Así, el trío Rocket toma la decisión unánime de liberar a Pikachu de la jaula, disculparse con Ash, y confesarle que ya no quieren seguir con la organización criminal. Acto seguido, mientras se vuelven a poner sus disfraces, los tres le ofrecen al protagonista sacarlo de esta situación, a cambio de que él NUNCA le diga a NADIE quiénes son “Jessilee” y “Jacques” en realidad.
El protagonista acepta, de modo que todos se dirigen al Centro Pokémon de la Zona Descanso, que en estos momentos está siendo vigilado a capa y espada por varias Oficiales Jenny. Ahora que el Campeón Mundial está a salvo en territorio vigilado sin que la organización criminal lo sepa, las autoridades por fin pueden actuar.
Y es que, aprovechando que el ataque ha sido en un lugar tan exclusivo, el Equipo Rocket también se ha apoderado de los Pokémon de otros presentes. Pero ya todos conocemos a Ash: si oye que alguien está en problemas, no dudará en lanzarse al rescate. Por eso, aunque las Oficiales Jenny le pidan que no se arriesgue volviendo al área asediada, él no hace caso… aunque sí toma el consejo de “Jessilee” y “Jacques” de meter en su equipo a un sexteto entero de Pokémon y de ser acompañado por ellos. De este modo, Ash y el trío ex-Rocket vuelven al ruedo.
| Un par de soldados Rocket con varias capturas de Pokémon inocentes de otros vacacionistas. |
Teniendo ya a más Pokémon que sólo Pikachu, nuestro protagonista logra ser una distracción lo suficientemente buena como para que Meowth y compañía liberen a los Pokémon robados de sus redes y jaulas. La maniobra también es apoyada por Oficiales Jenny, y hasta por algunos Ases del Frente que lograron llegar a la Zona Descanso cuando se enteraron de la conmoción.
Semejante grado de oposición no había sido previsto por Giovanni y Matori, así que cuando el trío ex-Rocket logra liberar todas sus capturas robadas, los dos cabecillas criminales dan la operación por fallida y ordenan la retirada.
Pasado un rato, todos nuestros héroes festejan su victoria. Viendo los eventos recientes como una confirmación de que Jessie, James y Meowth en serio quieren darle vuelta a la página, Ash les da la mano y les desea suerte en lo que se venga a futuro en sus vidas.
Tras eso, el grupito regresa a Kanto, a Ciudad Verde, como si nada hubiera pasado, listos para anunciar su renuncia y pedir que se les devuelvan todos sus Pokémon de las temporadas pasadas del Ánime. Tal y como Cassidy les contó, ni a Giovanni ni a nadie le importa un bledo su salida, siempre y cuando no suelten la sopa sobre cosas delicadas de la organización.
Por fortuna, como el grupito tuvo tiempo para hacerse a la idea de su renuncia, ellos salen tan indiferentes como sus ex-superiores. Matori intenta provocar a Jessie, pero a ella les da igual lo que le diga; Persian y Meowth-Alola intentan burlarse de Meowth, pero a él le valen sus palabras; James simplemente se despide con cortesía de Giovanni y agradece la estancia.
A la pelirrosa se le devuelven a Seviper, Yanmega, Woobat, Frillish y Gourgeist; igualmente, al peliazul se le devuelven a Mime Jr., Carnivine, Yamask, Amoonguss e Inkay. Con esto, ya no quedan pendientes por resolver, así que el trío se marcha del cuartel Rocket para nunca más volver.
| El Equipo Rocket junto a la mayoría de sus compañeros a través de la historia. |
Saliendo de Ciudad Verde, el grupo se compra un nuevo conjunto de ropa, sabiendo que el uniforme de soldado Rocket ya no será lo que lleven 24/7. Imaginemos esto como una pequeña pizca de fanservice extra con la cual veremos a Jessie, James y Meowth en una vestimenta más casual, que refleje sus personalidades sin verse exagerados como con sus disfraces habituales. Para dar un ejemplo, ¿alguien se acuerda del atuendo que James solía usar en la Serie XY cuando quería pasar desapercibido a plena luz del día? Algo así es lo que visualizo para el grupo: una vestimenta más normal para unos personajes que ahora tendrán una vida más normal.
| Este es el atuendo de James en la Serie XY al que me refiero. Es un atuendo muy normal, pero también tiene cierto toque elegante que refleja los orígenes refinados del personaje. Esta es la idea aproximada que yo tengo para el grupo entero en su vida post-Rocket: algo sencillo pero con un toque personal. |
Ya con una ropa menos llamativa, el grupo acuerda darse un mini-tour para reunir al resto de sus Pokémon que tienen esparcidos por otras regiones: primero, aprovechando que están en Kanto, van a ir a escondidas al antiguo hogar de James para ver si Growlithe se les quiere unir; luego, irán a Hoenn para revisar si Chimecho ya está bien de salud para volver a viajar con ellos; de ahí, irán a Sinnoh para checar cómo le ha ido a Cacnea en su entrenamiento; y por último, irán a Alola para reunirse también con Mimikyu y Mareanie, y así tener a todo el equipo reunido. Teniendo a la pandilla congregada, el trío les contará a los demás los planes que tienen para su futuro para ver cómo proseguirán.
Y así, con una ruta bien trazada y una consciencia limpia, Jessie, James y Meowth toman rumbo hacia su futuro.
¡Todo listo! ¡El arco final del Equipo Rocket ha sido cerrado! Jessie se dedicará a presentar shows, James mercadeará objetos, y Meowth será su administrador decidiendo a qué parte del mundo viajarán en cada ocasión. Su pequeña rivalidad con Ash ha terminado, y sus labores para el Equipo Rocket también. Los tres serán felices haciendo lo que les gusta en la vida, y fin de la historia.
Estos dos episodios han sido el comienzo de nuestro epílogo a la Serie Viajes. ¿Qué les parece si seguimos con el resto?
CONTINUARÁ… [Link a la Parte 9 disponible aquí]
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