Fandom: Beyblade.
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Bajo o medio.
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minutos.
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KHROME RYUGU: EL REY DRAGÓN CON MÁS POTENCIAL DESPERDICIADO
Ay, Khrome… Mi ya-no-tan-querido Khrome, cuánto has cambiado desde la última vez que escribí de ti. Todavía recuerdo aquellos ayeres en los que creí que serías nuestro nuevo y asombroso rey dragón. A veces quisiera retomar esa inocencia e ilusión. Lo he intentado de vez en cuando, pero siempre que parece que vas a reclamar ese trono vacío, los guionistas te vuelven a poner una soga en el cuello.
Cuando hice mi primera dupla de publicaciones acerca de Beyblade X, había muchísimas cosas que no sabíamos de Khrome Ryugu.
En aquel entonces, Weiss Tiger todavía no había salido a la venta, por lo que el fandom todavía no estaba enterado de que todos los integrantes del Equipo Pendragón serían homenajes a los Bladebreakers de la Saga Original. El Equipo Persona no estaba ni en el nivel 30 de la Torre X, por lo que las noticias del Equipo Pendragón todavía estaban muy lejos de nuestros oídos. Los episodios con flashbacks todavía no se habían emitido, así que no sabíamos cómo fueron las cosas en Pendragón antes y durante la renuncia de Jaxon.
En resumen, mis especulaciones en aquella publicación estaban seriamente infundadas: algo que yo misma admití desde aquel entonces, pero que no tenía idea que se tornaría tan grave. Yo creí que Khrome sería mi personaje favorito de la saga, y vaya que me equivoqué. Creí que Khrome enloquecería de emoción al fandom, y vaya que me equivoqué. Creí que Khrome sería clave en el desarrollo de la trama, y vaya que me equivoqué.
…
Pero pausemos un poco, porque algo me dice que incluso quienes sean fans de la franquicia se estarán preguntando qué diantres es un “rey dragón”. Siendo honestos, este es un término inventado por mí, así que sería educado de mi parte explicarlo antes de proseguir.
Comencemos diciendo que los Beyblades con temática de dragón han sido una parte vital de la franquicia desde sus inicios. De hecho, el primer Bey de la historia jamás vendido fue un Bey dragón: “Spin Dragoon”.
| Este es Spin Dragoon, en toda su primitiva gloria. |
Una vez iniciado el ánime de la Saga Original, la importancia de los Beys dragón se tomó como una parte esencial del canon. Tenemos, por ejemplo, que existen dos Bestias Bit Sagradas que son dragones: Dragoon y Strata Dragoon. También tenemos que Dragoon es la única Bestia Bit Sagrada que puede hablar, que le pertenece al protagonista, que es la Bestia Bit con más variantes (Proto-Ciber, Ciber, Oscuro y Pesadilla), y que es el líder de las Bestias Bit Sagradas.
| Tyson junto a Dragoon: la Bestia Bit Sagrada del viento. |
Después, en la Saga Metal, la importancia de los dragones no cambió a pesar de estar hablando de una nueva historia. De hecho, yo diría que ahí fue donde su significancia se consolidó.
En el manga, teníamos la existencia del Clan Dragón: conocido por sus entrenamientos extremos y su poder que muchas veces sobrepasaba lo humano. En el ánime, sólo existían cuatro Beys cuyo espíritu era dragontino; de entre ellos, uno representaba a un dios, otros dos representaban a emperadores, y del cuarto se teoriza que era el último Bey sobreviviente del Clan Dragón.
Junto a estos Beys, un nuevo concepto dragontino nació para los Bladers: el concepto del Emperador Dragón. Aunque los detalles al respecto son difusos, en general son siete las directrices que determinan si un Blader puede ser considerado un Emperador Dragón:
1.- Obviamente,
el Blader debe portar un Bey con
temática de dragón.
2.- El Blader está en el top 3 del
ranking de su generación.
3.- El Blader suele ser descrito por el fandom
como “un badass” (ustedes disculpen la mala palabra).
4.- El Blader tiene un talento nato para
el deporte del Beyblade. Su instinto de batalla, su poder y su astucia
pocas veces son igualados.
5.- El Blader le tiene un respeto tan
enorme al deporte del Beyblade que a veces roza el fanatismo religioso o la
obsesión mortal.
6.- El Blader tiene una conexión tan cercana con su Bey dragón, que a veces exhibe comportamientos y
habilidades dragontinos.
7.- El Blader está consciente de lo excepcional que es, y no teme presumirlo
mediante comportamientos arrogantes.
De hecho, casi nadie en el show lo aguanta por su ego.
| Sakyo Kurayami fue el segundo Emperador Dragón de la Saga Metal, sucediendo a Ryuga después de su muerte. |
Llegó la Saga Burst, y el valor de los dragones no disminuyó a pesar de que esta también fuese una historia 100% nueva. De hecho, esa saga tuvo a tantos dragones que una buena porción del fandom los sintió cansinos (y no los culpo). En cuanto a los Emperadores Dragón, aunque el término en sí mismo no fue retomado, los Bladers principales que usaban Beys dragontinos sí continuaron cumpliendo al menos cinco de las directrices creadas en la Saga Metal.
| Free de la Hoya y Lui Shirosagi: dos personajes de la Saga Burst que tienen casi las mismas cualidades de los Emperadores Dragón de la Saga Metal. |
Es más: si regresamos a la Saga Original, descubriremos que incluso Tyson sigue la mayoría de las directrices de un Emperador Dragón, con todo y que el término ni siquiera existiese en aquel momento.
Cuando noté todo esto, decidí crear un nuevo término para englobar a todos los personajes de Beyblade que siguieran ese arquetipo. Reutilizar el término “Emperador Dragón” me parecía incorrecto porque esas palabras suelen evocar en el fandom la idea específica de “personaje de la Saga Metal”, así que me decanté por un sinónimo menos específico. La elección más obvia fue “rey dragón”.
En lo que va de
toda la franquicia de Beyblade, hay siete
personajes a los que yo considero “reyes dragón”:
– Para la Saga Original, sólo está Tyson: el “proto-rey dragón”.
– Para la Saga Metal, están Ryuga y Sakyo. Si quisiéramos contar los spin-offs, también incluiría a Jin,
pero no a Nico.
– Para la Saga Burst, están Lui, Free y Delta.
Dependiendo de las preferencias de cada quien, tal vez podríamos considerar
también a Fubuki, a Lodin y a Dante, pero personalmente yo no los veo como
personajes fieles al arquetipo.
– Para la Saga X, por ahora sólo
tenemos a Khrome. Otro posible
candidato es Jaxon, pero todavía faltan pruebas para tomarlo como un rey dragón;
ya veremos si se gana el título conforme avanza el show.
Entonces, en este pequeño y exclusivo club de reyes dragón, tenemos a Tyson, Ryuga, Sakyo, Lui, Free, Delta y Khrome. Creo que la idea ha quedado clara, así que ahora sí continuemos.
…
Al comienzo de Beyblade X, la vibra que Khrome me daba era la de ‘un rey dragón más tranquilo y amigable que el promedio’, algo así como Sakyo y Delta después de sus respectivos arcos de desarrollo de personaje. Con la revelación de que el Equipo Pendragón era un homenaje a los Bladebreakers, también empecé a verlo como una versión adulta de Tyson.
No tenía ninguna queja con esta propuesta. De hecho, estaba muy feliz: me encantan los reyes dragón que no son unos completos canallas, pero que aun así conservan algo de ego y arrogancia debido a su puesto en la generación. Considerando la naturaleza narrativa de Beyblade X, me causaba mucha ilusión descubrir cómo sería tener a un arquetipo tan fantasioso como el de los reyes dragón en un mundo tan realista como el de Beyblade X.
Pero luego llegó el episodio 25, y las cosas se pusieron… raritas.
Desde ese punto, Khrome empezó a exhibir una pequeña obsesión con Jaxon. En etapas tempranas de esa obsesión, el fandom creía que esta era la típica conducta de un rey dragón que siente amenazado su puesto en la cima y que quiere más poder. Nada fuera de lo común.
| “Esos ojos… ¿Qué es lo que miran? ¿Dentro de ellos… estoy yo?” – Khrome en el episodio 25 de Beyblade X, mientras mira a Jaxon/Máscara X en una transmisión en vivo. Sí, para nada es un diálogo raro dirigido a un menor de edad 🤨… |
Pero luego fueron llegando los episodios 29, 38-40 y 42-45, y la obsesión fue empeorando. Las cosas que Khrome decía y hacía… no las diré explícitamente, porque pueden ser muy incómodas para sectores vulnerables de mi audiencia. Por ahora, dejémoslo en que no les recomiendo ver esos episodios si uno de los siguientes temas es un trigger nervioso para ustedes: acoso, tendencias posesivas en las relaciones sociales, grooming psicológico infantil, maltrato y abandono, y hasta posible pedofilia no-sexual.
Sííí… La situación con Khrome es cuando menos incómoda. Intentando omitir las partes más delicadas para no incomodar a nadie, más o menos así va la historia del personaje:
Desde que fue reclutado por su patrocinador, Khrome Ryugu ha sido conocido en el mundo del Beyblade por la fuerza que posee y por su deseo de siempre mejorar como Blader. El fulano llegó a la Torre X sin una sola derrota de por medio, así que podríamos decir que andaba bastante confiado en sus habilidades.
Y luego llegó el recién reclutado Jaxon, derrotando a Khrome sin esfuerzo durante su primera práctica.
La fuerza natural y el mantra de Jaxon de que “el Beyblade se practica para divertirse, no para competir” le sacudieron la realidad a Khrome. Tras ello, el fulano se convirtió en el fan #1 de nuestro protagonista invencible. Una vez que Sigrid fue reclutada para por fin completar la planilla de tres miembros, el recién nombrado Equipo Pendragón salió disparado a la cima de la Torre X sin que nadie pudiera frenarlos.
Desde la perspectiva de Khrome, esto se logró solamente porque él y Jaxon estaban juntos. El espíritu despreocupado y apasionado del chamaco prácticamente hipnotizó a nuestro rey dragón en ascenso. Con cada nuevo nivel ascendido en la torre, Khrome se iba desconectando más de la realidad, idealizando en su cabeza la supuesta conexión que tenía con Jaxon. Para él, nuestro protagonista se volvió un tótem de la buena suerte y una batería emocional infinita.
| Una metáfora visual mostrada en el episodio 43 representando la mentalidad obsesiva que Khrome desarrolló por Jaxon. En sus propias palabras, “Te necesito a mi lado. Te necesito para ser más fuerte. Fama, fortuna: ¡no las necesito! ¡Esto es lo que siempre he buscado: Jaxon!” |
Entonces, cuando Pendragón llegó al nivel 100 y Jaxon decidió retirarse del equipo porque ya no había más cosas por hacer, a Khrome se le quebró la psique. ¿Qué iba a hacer ahora que su musa invencible se había ido?
¡Fácil: conseguir una nueva que fuese igual de perfecta!
El primer intento fue Ciel Kaminari: el recluta para Pendragón que llegó en reemplazo de Jaxon. Khrome trató de lavarle el cerebro, aprovechando que Ciel había demostrado ser fan suyo desde un tiempo atrás. Lo estuvo manipulando por unos meses para que se volviera igual a Jaxon, al grado de que hasta lo obligó a adoptar por un tiempo la identidad de Máscara Z (debido a que Jaxon era la Máscara X).
| Khrome explicándole a Ciel que quiere que se convierta en Máscara Z, y entregándole la máscara que debe utilizar. |
Cuando quedó demostrado que Ciel nunca sería una copia exacta de Jaxon (por motivos obvios), Khrome pasó a su siguiente candidato más probable: él mismo. De este modo, el fulano se volvió la Máscara Y y prosiguió a imitar todas las batallas de Jaxon al grado más milimétrico que pudo, creyendo que si él vivía en carne propia todo lo que su musa vivió con anterioridad, podría clonar su mentalidad a la perfección. Si eso les suena como a que Khrome perdió la cordura, es porque están entendiendo bien la historia.
Y con esto llegamos a los episodios 49 y 50, durante la disputa del campeonato entre el actual coronado Equipo Pendragón y el retador Equipo Persona. Para este punto de la trama, Khrome está tan perdido en sus delirios que cree que Máscara X es un impostor, y que el espíritu del verdadero Jaxon está con él. Y como Khrome está convencido de que el Jaxon real es falso y que el Jaxon que él inventó en su mente es el auténtico, su actitud durante este arco es casi como de querer matar al rival para probar su falsedad.
| Durante la batalla de campeonato, Khrome siente que el espíritu de Jaxon está con él, por lo que se la pasa llamando al verdadero Jaxon “un infeliz que ha sido superado”. Desde luego, esto es pura alucinación suya. |
Como es obvio, nuestro protagonista invencible gana, a pesar de la mentalidad de sociópata de Khrome. Pero lo que importa no es que Jaxon derrota a nuestro rey dragón, sino cómo lo hace.
Y es que Khrome ha estado tan obsesionado con reemplazar a su musa que ha olvidado la primera cosa que se supone que aprendió de ella: que el Beyblade se practica para divertirse. Cuando Jaxon derrota a Khrome con una enorme sonrisa de diversión, el choque de realidad hace que este último se desmaye (en parte por el impacto, y en parte porque se sobreesforzó en la batalla), y con esto termina la primera temporada.
Entramos en la segunda temporada. En el episodio 64, Khrome por fin despierta de su pequeño coma autoinducido, pero para su sorpresa, resulta que no está en el usual hospital utilizado por la B4. El fulano pasa seis episodios completos solamente descansando y reflexionando sobre lo ocurrido en el final de la primera temporada, y durante el episodio 71, Lantz lo lleva con Omega Shiroboshi (la líder del Equipo Zodiaco). Según lo narrado aquí, fue Omega quien mandó a Khrome a un hospital especial tras su colapso en el episodio 50: una pequeña muestra de su buena voluntad y su deseo de ayudarle.
Llegando al cuartel del Equipo Zodiaco, Khrome hace saber de inmediato sus ganas de irse: desde su perspectiva, Omega y compañía lo han secuestrado por motivos desconocidos (y tiene razón), y en estos momentos tiene la mente muy dispersa para lidiar con lo que sea que quieran con él. No obstante, esa dispersión mental es justamente la razón por la que Omega quiere charlar ahora mismo.
| El Equipo Zodiaco recibiendo a Khrome en su cuartel. |
Durante la primera temporada, Khrome era capaz de esconder su psicosis cuando debía hacer entrevistas y presentaciones en público, así que nadie supo lo que tenía en la cabeza hasta que llegó la batalla de campeonato. Antes de que el trastornado fulano pueda reensamblar su fachada y sus murallas mentales, Omega quiere darle una oportunidad de simplemente confrontar sus demonios internos.
Es un plan honrado y todo, pero hay algo que Omega parece haber ignorado: las partes de mi fraseo que hablan de “psicosis”, “trastornado” y “demonios internos”. Khrome DEFINITIVAMENTE no puede lidiar en solitario con las cosas que trae adentro de la cabeza, considerando que la última vez que intentó hacerlo, la conclusión más lógica a la que pudo llegar fue que ‘Jaxon no es el verdadero Jaxon’.
Por lo tanto, cuando Omega lo trae a su cuartel, le regala un nuevo trompo, le dice que no necesita a Jaxon para mejorar como Blader, y lo deja ir libre para que se replantee un poco su vida, obviamente las cosas no terminan tan bonitas como la señora lo imaginaba. No pasan ni dos meses desde aquello, y la próxima vez que vemos un episodio centrado en Khrome, el fulano se anda enlistando en las filas del Subsuelo (o sea, el Bey-crimen organizado) con toda la disposición del mundo.
| Khrome siguiendo a Baito para ser introducido al mundo del Beyblade del Subsuelo, bajo la promesa de obtener todo lo que necesita para ir tras Jaxon. |
Tal parece que, cuando Omega le demostró a Khrome que su carrera no está encadenada a Jaxon, su destrozada mente tradujo la lección a “Jaxon me ha hecho perder mi tiempo y desperdiciar mi talento, así que la próxima vez que lo vea, ahora sí lo voy a despedazar en batalla”. Esta mentalidad llega al grado de que, cuando Khrome en serio logra encontrarse a solas con el protagonista invencible en el episodio 77, lo único que hace es pedirle que se haga más fuerte para poder disfrutar más el momento en que decida aniquilarlo.
Y así, Khrome se va al peor sitio al que se podría ir en el episodio 87, para obtener la fuerza que requiere para destruir a Jaxon. Eso es todo lo que tenemos hasta ahora. El fulano hizo un pequeño cameo en el final de la segunda temporada, pero como sólo es un cameo, aquí acaba su historia al momento de escribir esta publicación.
…
Cuando las primeras señales de la obsesión de Khrome se empezaron a asomar, mi teoría inicial fue que esta sería otra parte de las referencias a los Bladebreakers: creí que su obsesión por recuperar a Jaxon estaría basada en aquella ocasión en la que Tyson se quedó sin compañeros de equipo porque todos querían competir contra él, dejándolo solito y malhumorado durante unos cuantos episodios de la Saga Original.
Pero entonces llegó el asunto del grooming a Ciel, y con eso me quedé sin argumentos para mantener mis teorías en el reino de lo family-friendly (al igual que el resto del fandom). Yo sé que los reyes dragón jamás son los personajes más cuerdos o estables de Beyblade, pero lo de Khrome ya estaba en otro nivel. Esta no era la clase de locura divertida de ver en pantalla porque sabes que es fantasía, era la clase que te da miedo porque sabes que es posible en la vida real.
En la vida real, en serio es posible que un compañero de trabajo (o símiles) forme una relación parasocial contigo, que considere que la has traicionado cuando sólo has cambiado de departamento, y que haga toda clase de locuras tétricas con tal de recuperarte o reemplazarte. Eso fue Khrome durante la primera temporada de la Saga X: un hombre lidiando de manera enfermiza con las consecuencias del quiebre de su relación parasocial.
Luego, al llegar la segunda temporada, fue como si la relación parasocial se hubiese podrido tanto que el objetivo ya no era salvarla mediante reemplazos o imitaciones, sino acabar con sus vestigios mediante violencia. Khrome ha renunciado a su título de campeonato, a su equipo, a su patrocinador y a su fama. Todo el esfuerzo que invirtió durante su carrera Blader profesional se ha ido a la basura, y la raíz de semejante papelón ha sido que todavía no puede superar sus vivencias con Jaxon.
Si bien la temporada 1 de Beyblade X nos dejó a todos en el fandom con el trauma de que Khrome era un groomer pedófilo en potencia, la temporada 2 se encargó en esclarecer lo que estaba ocurriendo en realidad. Y viéndolo bien, creo que tiene bastante sentido: Khrome no es muy distinto a otros reyes dragón, pero como el escritor de esta saga resulta ser también el hombre que escribió Kakegurui, su modo de plantear las cosas es bastante más extremo de lo usual en esta franquicia.
Porque aunque sería fácil quejarme de lo perturbador que es el historial de Khrome, una persona inteligente podría formular el siguiente contraargumento en un instante: “¿O sea que estabas esperando que el rey dragón de una saga realista de Beyblade no fuese perturbador?”
Porque es verdad: los reyes dragón de sagas pasadas suelen ser igual de perturbadores que Khrome cuando se les presiona de más, pero como sus entornos son de fantasía, es más fácil ocultar las implicaciones ahí.
Porque sólo hace falta echarle un vistazo al historial de Lui o al de Ryuga con una mirada menos fantástica para darnos cuenta de lo crueles que podían llegar a ser. El primero trataba de dejar ciegos a los oponentes que consideraba indignos, y el segundo tiene múltiples intentos de asesinato bajo su nombre.
| Lui tiene la desgraciada costumbre de arrojar los Beys de sus rivales a máxima velocidad hacia sus ojos, en una versión retorcida de lo que él considera “un gran final”. Shu Kurenai obtuvo su icónica cicatriz de este modo; y Valt por poco recibió su propia cicatriz, salvándose sólo porque el propio Shu le advirtió que esto podía pasar durante su batalla contra Lui. |
Los reyes dragón dan miedo cuando están enojados, y para nuestro horror, en estos momentos Khrome se encuentra enojado con uno de los protagonistas. No quiero imaginar la cantidad de daño colateral que el fulano será capaz de traer cuando decida ejecutar su venganza… pero ahí yace mi problema con él: han pasado DOS AÑOS desde que Khrome se lanzó en su cruzada del terror, y todavía no hemos visto nada salir de ella.
Al igual que Robin lleva dos años siendo un perdedor hipócrita, Jaxon lleva dos años siendo un aprovechado desalmado, y Multi lleva dos años siendo una perfeccionista despreciada, Khrome lleva dos años planeando su vendetta sin lograr avances ni para bien ni para mal. Si lo pensamos un poco, lo único que el fulano ha hecho ha sido pasar de “amar a Jaxon hasta la muerte” a “odiar a Jaxon hasta la muerte”. ¿Pero de qué te sirve amar u odiar a alguien, si no haces nada con ese amor o ese odio?
Además, Khrome hizo su declaración de intenciones en el final de la primera temporada, pero como resulta que Jaxon es un tarado al que no le entra nada en la cabeza que no sea “divertirse con el Beyblade”, ni las amenazas directas del rey dragón han servido de algo. Así, mientras Jaxon sigue viviendo su vida con total normalidad, Khrome está en proceso de destruir la poca humanidad que le queda.
La única persona que realmente ha sido afectada por las locuras de Khrome hasta ahora es Ciel, pero considerando que ya está en proceso de recuperación post-grooming (gracias a la perspectiva de Sigrid y el entrenamiento de Ginro), pronto no quedarán ni las huellas de este fulano que constantemente es llamado “el Blader que lleva el peso de la Torre X sobre sus hombros”.
| Después de que Khrome desapareciera, Ciel comienza un pequeño camino de sanación de la mano de Sigrid y Ginro. Sabiendo que Pendragón sigue teniendo batallas normales, que Jaxon no está ni un poquito preocupado, y que Ciel está en proceso de superar su grooming, podríamos decir que nada de lo que Khrome ha hecho hasta ahora en la serie ha servido de algo. El mundo sigue girando con o sin él, ¿así que de qué sirve que tengamos tantos episodios enfocados a Khrome? |
En pocas palabras, Khrome es la encarnación del dicho de “mucho ruido y pocas nueces”. Los escritores quieren hacernos creer que Khrome es súper importante para la trama mediante sucesos muy fuertes, pero al mismo tiempo han hecho que la mayoría de esos sucesos fuertes no afecten nada al gran esquema de las cosas dentro del show.
Esto me molesta sobremanera porque los reyes dragón siempre han sido personajes muy influyentes dentro de esta franquicia. Por dar unos ejemplos, Tyson evitó que BEGA monopolizara el deporte del Beyblade, Ryuga casi trajo el fin del mundo (dos veces), Sakyo fue clave para detener a la Organización DNA, Lui fue quien descubrió e hizo público que el misterioso “Ojo Rojo” era Shu Kurenai, Free solía mantener en pie a todo BC Sol por cuenta propia, y Delta fue indispensable para detener a Arthur Peregrine.
Quiero hacer especial hincapié en el caso de Ryuga, quien es el rey dragón más similar a Khrome.
Ryuga y Khrome son los únicos reyes dragón hasta ahora que han tenido roles directamente villanescos. Otros reyes dragón suelen actuar como “antagonistas desagradables” o “sujetos raritos pero soportables”, pero Ryuga debutó como villano directo y Khrome resultó ser un enfermo mental.
Ryuga también ha portado enormes títulos en su mundo, primero siendo nombrado el segundo Blader más fuerte de Japón, y luego siendo aceptado como uno de los tres Bladers más fuertes del mundo durante la Saga Metal. Compárese esto al rol de Khrome como el campeón de la Torre X y el Blader más reconocido del mundo durante la Saga X.
Y por último, Ryuga es famoso por poseer Beys peligrosos, prohibidos y seguramente ilegales; lo mismo ocurre con Khrome, ya que su Cobalt Dragoon es de rotación inversa, y su Impact Drake seguramente está infectado con poder oscuro. Ambos personajes incluso han sufrido cambios físicos debido a la influencia de sus Beys: Ryuga fue poseído por Lightning L-Drago dos veces y eso cambió su aspecto, y a Khrome le cambia el color de los ojos cada vez que se enoja desde que adquirió a Impact Drake.
| Cuando Khrome tiene a Impact Drake y se molesta, sus ojos se vuelven así. Ya sé que este cambio luce más como lo que le ocurría a Phi que lo que le ocurría a Ryuga, pero como estamos hablando de reyes dragón y Phi tiene un fénix como Avatar, sostengo mi idea de que este fenómeno ligado a Impact Drake se parece más a los fenómenos ligados a Lightning L-Drago. |
Pero mientras Ryuga tuvo el destino del mundo en sus manos en tres ocasiones distintas (una como villano, otra como héroe, y otra como rebelde), los berrinches de Khrome no han servido de nada hasta ahora. Mientras las interacciones de Ryuga con los protagonistas siempre solían traer grandes cambios en sus estatus quo, las contadas interacciones de Khrome con los protagonistas han sido puro relleno.
Hay quienes teorizan que Khrome por fin hará algo importante en la trama durante la recién iniciada temporada 3. Yo también quiero creer que eso pasará, pero después de dos años esperando que algo importante ocurra con Khrome, estoy demasiado cansada como para mantener altas mis ilusiones.
Khrome Ryugu es un rey dragón interesantísimo, pero de nada sirve darle montones de tridimensionalidad si sus aportes a la trama serán nulos, y por eso le doy mi desaprobación.
CONTINUARÁ… [Link a la Parte 5 disponible aquí]
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