domingo, 4 de enero de 2026

El Volumen 2 de DWD Dynamite es el MILAGRO que esta franquicia necesitaba [Parte 6 de 6]

Fandom: Darkwing Duck.
Nivel de conocimiento previo requerido: Medio o alto.
Tiempo estimado de lectura: 29 minutos.

[Link a la Parte 5 disponible aquí]

CAPÍTULO 6: “¿CÓMO SE VOLVIÓ DARKWING UN MAESTRO DEL DISFRAZ?”

El capítulo final que revisaremos comienza dentro de la guarida de DW, en el Puente Audubon. McQuack entra a una pequeña oficina privada con una tetera y una taza en mano, ya que nuestro héroe le encargó un té a punto de hervor. Sin embargo, DW no está en ningún lado… o al menos eso parece, porque de repente lo vemos salir de su escritorio.

Resulta que ese ni siquiera un escritorio real: era una utilería creada por Darkwing para asustar a McQuack y darle una pequeña clase en el arte del engaño. Viendo lo impresionado que su asistente queda con este truquito, nuestro héroe ofrece contarle cómo aprendió él estas mismas lecciones de ilusionismo. Obviamente McQuack acepta, y así comienza la verdadera historia de este capítulo.

Ojo: este recuerdo aparenta ocurrir en el Siglo XIX porque, cuando DW le pide a McQuack que imagine la ciudad de San Canario en el pasado, él se excede con la retrospectiva y piensa en la San Canario de hace unos 150 años. En realidad, este capítulo de seguro ocurre hace unos 17 años, pero gracias a la creatividad del piloto aviador, a partir de ahora seremos deleitados con una historia con un estilo visual victoriano.

Así, nos topamos con un joven Drake llegando a un teatro abandonado en una carreta halada por caballo. No obstante, en cuanto el protagonista pone un pie en la calle, un intendente le ordena que se largue, pues no hay nada que pudiera interesarle en ese local. Drake refuta, declarando que escuchó rumores de que alguien en este olvidado teatro podría enseñarle algunas técnicas vitales para el estilo de heroísmo que él quiere practicar, y entra al local a pesar de los regaños del intendente.

La persona misteriosa de la que Drake habla se llama “Waddleaida Webfoot” (el nombre es un juego de palabras con “waddle” –la palabra en inglés para la caminata bamboleante que tienen algunas aves– y “Adelaida”), y al parecer es una ilusionista mundialmente famosa. Siendo una artista escénica, Waddleaida tiene experticia en disfraces y trucos mentales: dos habilidades que nuestro protagonista necesitará aprender para su trabajo como justiciero nocturno.

Y en caso de que alguien crea que las habilidades de Waddleaida suenan demasiado buenas para ser verdad, pronto nos topamos con que Drake ha estado hablando con ella todo este tiempo: el “intendente” es Waddleaida disfrazada, y la única razón por la que nosotros como audiencia lo descubrimos es que Drake nota que no es normal que un teatro supuestamente “abandonado” tenga a un intendente laborando en él.

'¿Cómo se volvió Darkwing un maestro del disfraz?', página 4.
Damas y caballeros, les presento a mi personaje favorito original de DWD Dynamite Vol.2 hasta ahora: Waddleaida Webfoot. En menos de 20 páginas, esta señorita se ha ganado mi respeto y mi aprecio como una grandiosa adición al universo de esta franquicia.

Atrapada en su pequeño engaño, Waddleaida se quita se quita su disfraz, con la trama destacando el hecho de que su máscara estaba hecha de cera moldeada. Tengan en mente este dato, porque es una herramienta sorpresa que nos ayudará más tarde. Viendo potencial en Drake debido a su exhibida astucia, la ilusionista acepta tomarlo como su alumno, y enseñarle todo lo que sabe acerca de actuación y disfraces.

¡Fíu! Como dirían los gringos, ‘so far so good’. Admito que el capítulo 5 me dejó arisca y bastante más cautelosa, pero hasta ahora, el capítulo 6 ha logrado calmar mis temores.

El primer comentario positivo que tengo se enfoca en la justificación de los datos de dudosa veracidad en esta historia. Verán: según lo dicho en entrevistas a Kibblesmith, todos los capítulos centrados en retrospectivas tienen un “factor ficticio”, producto de que nuestro héroe sea alérgico a la autocrítica.

Antes creí que dicho “factor ficticio” consistiría sólo en DW floreando en exceso sus vivencias, pero en este capítulo nos han sorprendido con que el responsable del lado falso aquí es McQuack, con su desvariada imaginación colocándonos en una época que obviamente no corresponde con los sucesos reales. ¡Eso me agrada! Hay más creatividad narrativa en el “factor ficticio” de la que esperaba, y eso me deja ilusionada por ver qué otras formas de alterar la historia veremos en futuros capítulos retrospectivos.

El segundo comentario positivo que tengo es respecto a Waddleaida Webfoot. Esto lo había comentado hace tiempo durante mi crítica a Negaduck: una de las cosas en las que Dynamite ha acertado casi sin excepción durante sus cómics de DWD ha sido sus personajes originales. Creo que, de entre los 29 capítulos que han sido creados por esta editorial hasta ahora, los únicos que genuinamente me han decepcionado han sido Merduck, Bexx y Bryx.

Waddleaida se une a mi lista de personajes originales de DWD Dynamite que en serio desearía ver animados algún día. Tiene una personalidad interesante (es una diva pero no es irritante ni estúpida), un diseño simple pero llamativo (adoro su vestido y su cabello), y una bonita relación con Drake (una mentoría amistosa pero estricta). Además, su pequeño gimmick de “ser una ilusionista consagrada” tiene mucho potencial para historias cómicas y dramáticas por igual.

No obstante, también tengo una pequeña queja. No es nada grave, pero sí es algo que me está empezando a preocupar, debido a lo que podría significar a futuro.

Como de seguro habrán notado en la página que coloqué hace unos párrafos, hemos vuelto a cambiar de dibujante. Después de un pequeño regreso en el capítulo 5, Carlo Lauro ha vuelto a desaparecer, siendo reemplazado ahora por la dupla de Stefano Porcu y Simona Guida. A su vez, Lauro había sido el reemplazo de Brandt y Stein, lo que significa que llevamos tres rotaciones de artista en un lapso de seis capítulos.

Igual que como dije en el capítulo 5 con Lauro, mi queja no viene de que me agrade o me desagrade el estilo que Porcu y Guida en este capítulo 6. Mi queja viene de que esta frecuente rotación de dibujantes le quita su identidad visual a DWD Dynamite Vol.2. Se siente como si la saga de cómics no supiera cómo quiere lucir, lo que le quita profesionalidad bajo mi perspectiva.

 
 
Los créditos respectivos de los capítulos 4, 5 y 6 de esta saga de cómics. Nótese cómo todo está igual en todas las secciones, salvo por la sección de dibujo y coloreado. 
Para una saga que se supone que sólo tendrá 12 capítulos, este constante cambio de artistas es preocupante. ¿Qué está pasando detrás de cámaras para que cada mes se tenga que contratar a nuevos dibujantes?

Pero en fin, incluso con este problemilla en el estilo de dibujo, sostengo mi afirmación inicial de que este ha sido un excelente inicio para el capítulo. Prosigamos.

Tras ello, el capítulo nos muestra un pequeño montaje con las lecciones que Waddleaida le da a Drake, incluyendo…
– …hacer máscaras de cera moldeada (sí, otra vez, pero créanme que hay un motivo narrativo para esta repetición), destacando el hecho de que debes hacerlas con rapidez porque la cera se seca en pocos segundos.
– …armar disfraces efectivos, aprendiendo a guiar la mirada de quien te vea mediante ciertas prendas de ropa más llamativas que las otras. Al manipular la mirada de quien te vea, puedes destacar u ocultar ciertas cosas de ti o de tus alrededores.
– …actuar bien para complementar el disfraz físico. Al final del día, nadie creerá que eres un archiduque si tu modo de hablar y gesticular es el de un pescador de clase media.

Unas semanas después, Drake completa su entrenamiento. De hecho, lo completa con tantos honores que hasta inspira a Waddleaida a abandonar su retiro, reabrir el teatro, y dar espectáculos de ilusionismo una vez más. Ojo: no es que nuestro protagonista sea un genio de la actuación o algo así. Lo que pasa es que, después de lo ocurrido con la alumna anterior de Waddleaida, cualquier estímulo positivo será bienvenido.

Con esto, la ilusionista nos narra la historia de dicha exalumna, mientras ella y Drake observan un viejo retrato de la susodicha. Resulta que la exalumna era una maestra del disfraz tan buena que incluso podía alterar su apariencia natural, como si de un camaleón se tratara. Pero en vez de usar su don para algo benéfico, la joven aprovechó su cercanía a Waddleaida para robar una gran parte de su fortuna.

El hecho de que Waddleaida, una ilusionista mundialmente famosa, haya sido incapaz de percibir las verdaderas intenciones de su alumna antes de que fuese demasiado tarde, la hizo sentir derrotada y humillada. Por eso decidió retirarse.

Nótese que esto ocurrió hace tanto tiempo que Waddleaida incluso ha olvidado el nombre de la exalumna; sólo recuerda que sus iniciales eran “C. C.”, así que su suposición es que era “Calíope Culebra” o algo así. En fin: ahora que tiene en Drake a un ayudante decente, la ilusionista cree que puede hacer un gran regreso, así que le pide que le ayude a arreglar el local.

No obstante, hay algo en esta escena que no encaja. Y es que si lees el cómic por tu cuenta, y prestas atención a los fondos de cada viñeta del teatro, notarás que todos los retratos colgados en las paredes son de Waddleaida. El único retrato que es de alguien más es el retrato de la exalumna, y curiosamente, en este retrato la vemos usando la misma ropa que la propia Waddleaida.

Es como si alguien hubiese pegado una imagen de la exalumna encima de uno de los retratos de la ilusionista. O más bien, como si la alumna estuviese parada en frente del retrato, pero con un camuflaje tan bueno que nadie nota que no es una pintura bidimensional. Por si no era obvio para este punto de mi descripción, esta susodicha exalumna de Waddleaida Webfoot es ni más ni menos que Camila Camaleón: la criminal híbrida entre pato y camaleón capaz de cambiar su forma a voluntad.

'¿Cómo se volvió Darkwing un maestro del disfraz?', página 8.
Dato curioso: el seseo de Camila no estaba anotado en la versión original del cómic. Yo se lo añadí al momento de hacer la traducción, y me sorprendió genuinamente que Kibblesmith olvidara un aspecto tan esencial de la personaje al escribir el guion.

Al parecer, Camila le guarda rencor a su antigua maestra por no haberla convertido en una estrella del ilusionismo en pocos días (aunque todos nosotros sepamos que no es posible volverse mundialmente famoso en menos de un mes), y por eso decidió traicionarla en el pasado. Ahora que Waddleaida está planeando un regreso triunfal, Camila no dejará pasar la oportunidad de arruinarle las ilusiones una vez más.

Debido al escepticismo que les comenté, me aseguré de ver el episodio animado “Calm a Chameleon” justo antes de leer este cómic por primera vez. Sabiendo que Camila es una villana secundaria sin siquiera la mitad de la presencia de otros villanos más icónicos, quería tener la mente fresca respecto a su personalidad y sus poderes, para poder dar una crítica justa.

Algo que noté de inmediato al llegar a su página de revelación de este capítulo es que Camila ha recibido un pequeño rediseño. Sus detalles son los mismos, pero sus proporciones corporales han cambiado para ajustarla más al estándar de las personajes femeninas de la franquicia. Tengo sentimientos encontrados.

Por un lado, el rediseño de este cómic es mucho más amigable a la vista: los ojos están más centrados, las piernas son más largas, y la cola es más larga para generar buen equilibrio visual. Es un cambio estético sutil pero efectivo, que hace que Camila luzca menos fea.

Pero por el otro lado, una parte de la gracia con Camila era justamente que se viera desproporcionada y fea. Verán: en Calm a Chameleon, la propia Camila dice que solía verse bonita antes de volverse una híbrida, indicando entre líneas que la idea tras su diseño es verse intencionalmente fea.

Así luce Camila en la serie animada. Nótese cómo antes tenía piernas más cortas, ojos más separados, y en general, una apariencia más fea que en la página de cómic que les mostré antes.

Es más o menos lo mismo que me ocurrió con Megavolt en el primer capítulo de DWD Dynamite Vol.1: parece que Porcu y Guida son tan buenos dibujantes que les es imposible dibujar a un personaje intencionalmente feo. Es eso, o que decidieron mejorar las proporciones de Camila con toda premeditación, alevosía y ventaja para que no nos fuese incómodo ver sus escenas en este cómic.

Como dije, tengo sentimientos encontrados al respecto. Por un lado, mis ojos están sufriendo menos, pero por el otro, siento que esto le quita algo de la gracia al personaje. Combinando eso con el hecho de que Kibblesmith parece haber olvidado el seseo de Camila al escribir los diálogos, siento que mi buena voluntad está empezando a perderse.

Antes que nada, Camila necesita deshacerse de Drake para dejar sin apoyo a Waddleaida. Para ello, la criminal cambia de forma durante la noche para imitar la apariencia de nuestro protagonista, y procede a fallar a propósito un nuevo robo de la fortuna de la ilusionista. Como Camila falla el robo mientras copia la apariencia de Drake, Waddleaida cree que el verdadero Drake es el responsable. Una llamada rápida a la policía después, nuestro aspirante a héroe es enviado a prisión bajo el cargo de ‘robo frustrado’.

Si esta fuera cualquier otra ciudad, la historia terminaría aquí, con Drake encerrado mientras Camila tiene a Waddleaida a su merced sin que nadie lo sepa. Pero como estamos en San Canario y el narrador de la historia es Darkwing, obviamente hay una salida fácil para este embrollo.

Resulta que los dos policías vigilando la celda de Drake son el clásico tropo de “el policía competente y el policía torpe”. En un momento de descuido de parte del policía competente, nuestro protagonista utiliza sus recién adquiridas habilidades de actuación para engañar al policía torpe y hacer que lo saque de la celda, al más puro estilo de Bugs Bunny en un corto clásico de los Looney Tunes.

Y ahí no termina la cosa, pues una vez que el policía competente descubre lo ocurrido, él y todo su escuadrón salen corriendo de la estación para recapturar a Drake, sólo para toparse con que no pueden localizarlo por más de dos segundos. Mediante un pequeño montaje, descubrimos que Drake se ha vuelto un maestro del disfraz tan bueno que puede ocultarse de los policías a plena luz del día.

Lo único que el protagonista necesita para mezclarse en el entorno es un trozo de tela, un sombrero o unas gafas, junto a una actuación adecuada para la personalidad falsa que esté imitando en el momento. Así, brincando de un disfraz a otro, Drake va eludiendo al escuadrón de policías mientras avanza de regreso al teatro para advertirle a Waddleaida que su exalumna ha vuelto y se está haciendo pasar por él.

'¿Cómo se volvió Darkwing un maestro del disfraz?', página 13.
Me causa gracia que la tercera viñeta intente mostrar de forma censurada el hecho de que Drake está desnudo, a sabiendas de que nadie en este universo utiliza ropa interior (salvo casos de comedia azul leve, como en la cuarta viñeta).

Y con esto, damas y caballeros, Kibblesmith ha recuperado mi buena voluntad. En la primera publicación que hice en la historia de este blog acerca de DWD Dynamite, mencioné que una de las inspiraciones de esta franquicia eran los Looney Tunes, así que aprecio mucho el homenaje humorístico exhibido aquí.

E incluso si hiciéramos caso omiso a la referencia, la escena tiene muchísimo encanto propio. El ver a Darkwing siendo genuinamente competente en lo que hace es un gusto exótico que a veces los dioses del Olimpo se atreven a darnos. La mayoría de estos raros momentos ocurren durante el clímax de la historia, cuando la trama requiere forzosamente que DW se ponga las pilas para sacar un final feliz, así que es incluso más raro tener una de estas escenas a media historia, antes de la conclusión.

Creo que lo que deja tan bien parada esta escena es el hecho de que semejante truco no funcionaría en la vida real. Tal vez el disfraz de ancianita podría funcionar si lo haces bien, pero los disfraces de bebé, perro callejero y estatua de Cupido son ridículos. Esta clase de trucos sólo podrían funcionar en una franquicia de comedia como DWD, con un par de policías tan chistosos como los de este capítulo.

Ese balance entre “el humor de ver un disfraz tan tonto surtiendo efecto” y “la felicidad de ver a Drake haciendo algo bien para variar” es lo que me hace sonreír con tanto gusto: esta es una escena de Drake siendo épico y gracioso al mismo tiempo, justo como en los mejores episodios de la serie animada original.

Ese talento suyo para ser “hipercompetente” e “incompetente” al mismo tiempo sin que parezca un guionazo habla muy bien de DW como el personaje tridimensional que es, y también habla muy bien de Kibblesmith como el escritor con destellos de genialidad que parece estar siendo.

Cuando nuestro protagonista llega al escenario, se topa con que Camila todavía se está haciendo pasar por él, y ahora está en proceso de matar a Waddleaida mediante ahogamiento en uno de los típicos tanques de escapismo subacuático que todo buen ilusionista tiene.

Sin tiempo que perder, nuestro protagonista se dispone a entrar en acción, pero en eso, los policías también entran al local. Ahora Drake necesita un modo de distinguirse visualmente de la disfrazada Camila, porque si salta al heroísmo con ambos luciendo iguales, la policía no sabrá cuál de los dos es el real, y se los llevará presos a ambos sin darle oportunidad de explicar todo lo ocurrido hasta ahora.

Es una suerte que, entre la utilería que Waddleaida tenía preparada para el espectáculo, Drake se encuentra una conveniente venda morada.

¡Pero claro que este no será el debut oficial del Pato Darkwing en el ojo público, con capa, sombrero y máscara! Drake sabe que todavía tiene mucho por trabajar antes de exhibir ese lado suyo a las masas, así que decide sólo saltar a la acción con la venda morada, la cual debería ser un distintivo más que suficiente.

En cuanto Drake sube al escenario y proclama que el impostor en el escenario es una criminal camuflada, ella se deja de falsedades y toma una espada, la cual era parte de la utilería de Waddleaida para el típico truco de “meterse en una cesta, empalarla con espadas, y salir de ella sin un rasguño”. Drake también toma algo de utilería para defenderse, escogiendo el serrucho para el típico acto de “partir a una persona por la mitad”.

Este sería un enfrentamiento muy épico… de no ser porque el serrucho de Drake resulta ser de goma, así que lo único que puede hacer para defenderse de Camila es fingir que en serio puede defenderse.

Por suerte, Drake piensa rápido y comienza a provocar a Camila con indirectas de que ‘a pesar de poder transformarse, no domina ni las lecciones más básicas del engaño’. Ella cae en el truco y se deja llevar por el enojo, comenzando a dar sablazos a lo bruto y sin fijarse por dónde pasa su espada, enfocada sólo en atinarle a Drake.

Y así, entre sus espadazos sin cuidado y su falta de atención a cualquier cosa que no sea el protagonista, Camila accidentalmente corta una soga que estaba sosteniendo una cubeta de cera justo encima de ella (les dije que la cera volvería a ser importante). La cubeta cae debido a la ausencia de un soporte, y su contenido cubre a la villana de pies a cabeza. Además, como recordarán en las lecciones de Waddleaida, la cera se seca con rapidez, lo que significa que Camila queda inmóvil en cuestión de segundos.

'¿Cómo se volvió Darkwing un maestro del disfraz?', página 13.
¿Soy la única que encuentra chistoso el que Waddleaida está por ser sumida en agua, pero aun así esté tranquila y satisfecha sólo con ver a Camila atrapada?

Con Camila paralizada, Drake corre al tanque de agua para drenarlo antes de que Waddleaida se ahogue. Gracias a que todo esto ocurrió frente a la ilusionista y toda una audiencia teatral, las explicaciones son rápidas y fehacientes: el “Drake” que le robó dinero a Waddleaida era en realidad Camila, así que nuestro protagonista queda libre de cargos.

¡Misión cumplida! La encerada criminal es llevada a prisión por los policías, y Waddleaida le pide a Drake que tome lo sucedido como su ceremonia de graduación: todas las lecciones que ella podría haberle dado han sido aprendidas y llevadas a cabo con soltura, así que ya puede salir al mundo sintiéndose como un auténtico maestro del disfraz.

La ilusionista incluso le regala a nuestro protagonista la venda morada que utilizó de máscara, sintiendo que le queda bien pero que todavía le falta algo más para completar el conjunto; por ejemplo, un sombrero o una capa…

Y con esto finaliza la historia, por lo que sólo nos queda pendiente ver la reacción de McQuack. Aquí el capítulo decide darnos un final bastante extraño, ya que al volver al presente, vemos al piloto solito en la habitación. ¿A dónde fue Darkwing? La respuesta es… ¡A ningún sitio! ¡McQuack es quien se fue, y DW sólo está fingiendo ser él mediante un disfraz!

Pero esperen… ¿Eso significa que Darkwing ha estado hablando solo durante todo este tiempo? ¿Y por qué McQuack se fue? ¿Cuándo se fue? ¿Será que le aburrió la historia? ¿Será que tenía otra cosa por hacer? Creo que nunca lo sabremos… FIN.

Ignorando un poco ese final tan absurdo (en el buen sentido), me hallo una vez más con sentimientos encontrados. Las dos fuerzas opuestas en esta ocasión son Waddleaida y Camila.

Iniciando con lo positivo, reitero que la ilusionista tiene mucho potencial para ser reutilizada en circunstancias futuras para la franquicia. El hecho de que sea una de las poquísimas personas en este mundo que no odian ni se burlan de Drake la vuelve una candidata excelente para fungir como fuente de consejos y de apoyo emocional para él y otros personajes.

Además, sabiendo que el estilo visual de este capítulo es falso debido a las ideas de McQuack, me encantaría conocer en un futuro cuál es su apariencia real y moderna. Sé que la narrativa de esta saga de cómics no permitiría algo de esta índole debido a la cronología, pero no me molestaría que alguien del crew de Dynamite le hiciera un “fanart oficial” a Waddleaida mostrando su verdadera apariencia.

Sin embargo, contrarrestando la balanza, tenemos a Camila y al modo en que fue derrotada. Miren: la idea de atraparla dentro de un montón de cera funcionaría de maravilla si estuviésemos hablando de una villana con biología ordinaria. Pero Camila es una cambiaformas, ¿así que qué le impide simplemente adoptar una forma supermusculosa para quebrar la cera en un segundo? ¡Ese es de sus trucos más característicos!

Desde donde yo lo veo, hay dos posibles explicaciones: la aburrida, y la divertida. Dejaré que cada uno de ustedes elija cuál es la más probable:

– La explicación divertida es que, como este capítulo ocurre unos 17 años en el pasado, puede que Camila todavía no dominara sus poderes lo suficiente como para hacerse cambios de apariencia tan extremos. Incluso existe la posibilidad de que su mutación estuviese incompleta en este periodo, lo que también explicaría su falta de seseo.

– La explicación aburrida es que Kibblesmith necesitaba un guionazo porque, de lo contrario, no hubiese existido un modo de darle la victoria a Drake. La única debilidad de Camila son los cambios extremos de temperatura, debido a que es de sangre fría. Pero como en un escenario del Siglo XIX no existen métodos para calentar o enfriar artificialmente el ambiente, tampoco existen modos lógicos de detener a Camila, lo que se traduce en que necesitamos un guionazo para frenarla.

Mientras el calor descontrola y extenúa a Camila, el frío la induce a hibernar. Por eso, en un cómic de DWD Joe Books en el que está encarcelada, su celda queda a un lado de la de Isis Vanderfría: para que el frío natural que ella emana conserve dormida a Camila. En el capítulo siguiente de dicha saga, Camila escapa de su celda, pero es derrotada por Darkwing pegándole una cajita entera de almohadillas térmicas desechables.

Entonces, considerando tanto lo bueno como lo malo, mi calificación final para “¿Cómo se volvió Darkwing un maestro del disfraz?” es un 9/10. La trama general ha sido grandiosa, especialmente la escena del escape de prisión de Drake, pero el cúmulo de pequeñas dudas e inconsistencias se vuelve grande una vez que lo juntas.

No creo que este capítulo sea digno de una calificación perfecta, pero tampoco creo que “9/10” sea un mal resultado; ese es el mejor modo de describir mi experiencia.

Por cierto, una pequeña curiosidad: este es el segundo capítulo en DWD Dynamite Vol.2 donde vemos a nuestro protagonista tener un duelo de esgrima, al igual que el tercer capítulo en el que lo vemos en una escena involucrando espadas. No es un detalle importante, pero me da gracia que la mitad de los capítulos revisados hasta ahora haya tenido alguna insinuación de este estilo. ¿Será pura coincidencia, o tal vez un indicativo de algo que ocurrirá en un capítulo futuro? Sólo el tiempo lo dirá…

CONCLUSIÓN

¡Con esto concluimos nuestras revisiones por hoy! Publicaré mis revisiones para los capítulos 7–12 en unos seis o siete meses cuando menos, pero por ahora, esto ha sido todo de mi parte en cuanto al Volumen 2 de DWD Dynamite.

Haciendo un breve repaso, estas han sido todas mis calificaciones personales hasta ahora:
Capítulo 1, “Al Voltaje”: 10/10.
Capítulo 2, “Golpe Vegetal”: 10/10.
Capítulo 3, “¿Dónde aprendió Darkwing artes marciales?”: 10/10.
Capítulo 4, “Ladrones de medio tamaño”: 8/10.
Capítulo 5, “Cólera World Wide”: 7.5/10.
Capítulo 6, “¿Cómo se volvió Darkwing un maestro del disfraz?”: 9/10.
– PROMEDIO ACTUAL: 9/10.

A excepción de los capítulos 4 y 5, todo en esta saga de comics ha sido fenomenal. En definitiva hemos vuelto a una época de gloria equiparable a DWD Boom! Studios y DWD Joe Books. Si tan sólo recuperamos la consistencia artística, evitamos más sermones que no lleven a ningún lado, y mantenemos una escritura fiel al canon, creo que los seis capítulos futuros podrán recuperar el ritmo y hacer de esta saga la mejor que hemos tenido en toda la historia de Darkwing Duck.

¡Mucho ánimo al crew de DWD Dynamite! ¡Sé que tienen el potencial para inmortalizar sus nombres en esta franquicia, así que no dejen que sus espíritus flaqueen!

Ahora, compartiré algunas teorías y deseos que tengo para los capítulos siguientes de la saga. Esto es más especulación y sueño, así que no lo tomen tan en serio.

Número 1: tengo la teoría de que Negapato será el antagonista final de la saga. Sólo tengo una prueba, así que no le tengan mucha fe a esta teoría, pero aun así dejen que me la saque del pecho.

Mientras revisaba el episodio “Just Us Justice Ducks (Parte 1)” para recordar cuál era el nombre del reportero original de San Canario (necesitaba ese dato para mis argumentos de Cólera World Wide), me topé con que, en la escena en la que Negapato se disfraza de Darkwing para infiltrarse en SHUSH, el diálogo exacto que ambos personajes dicen al mismo tiempo es “No se engañe, J. Gander. ¡Este diablillo es mi archinémesis: Negapato!

El objetivo secundario de Darkwing en toda esta saga ha sido encontrar a su archienemigo ideal. Por lo tanto, es mi teoría que en el gran final veremos cómo nuestro héroe y su contraparte del Negaverso se conocen y se aceptan como archinémesis el uno del otro.

Incluso la cronología oficial encaja a la perfección, considerando que Just Us Justice Ducks (Parte 1) es el episodio #46. Actualmente, DWD Dynamite Vol.2 se encuentra aproximadamente en el mismo periodo del episodio #29, lo que nos deja con el suficiente espacio para explorar otras historias variadas en los capítulos 7 – 10, y por último cerrar la saga con un miniarco centrado en Negapato en los capítulos 11 y 12. ¡Pero, hey, esa es sólo una teoría!

Número 2: otras cosas que quisiera ver en los seis capítulos restantes incluyen…
– …una historia dedicada a Morgana. Sería genial por fin tener una versión oficial de cómo pasó de ser una villana a una heroína, o al menos de cómo reaccionó al descubrir la identidad y la vida civil de Darkwing.
– …un nuevo enfrentamiento entre SHUSH y FOWL, lo cual sería una excusa perfecta para darle a Picoacero, a Ammonia Pine o a Phineas Sharp la oportunidad de destacar una vez más en la franquicia. O mejor aún, ¿qué les parecería un capítulo en el que se aborde cómo Darkwing se volvió un agente de SHUSH?
– …alguna nueva historia que esté rebosante de parodias y referencias a otras franquicias, similar a “La Expo Fest-O-Rama de Cómics de San Canario” de Joe Books. Aquí ni siquiera pido lore puro y duro, sino más bien un festival de sátira pura y dura.
– …un capítulo enfocado en Liquidator. Me parece muy raro que ya llevemos la mitad de la saga, y Liquidator sea el único miembro de los Cuatro Temibles que todavía no tenga ni siquiera un cameo.
– una retrospectiva para contar cómo creó Darkwing su guarida del Puente Audubon. Sabiendo que las retrospectivas en esta saga se enfocan en contarnos cómo construyó DW su identidad heroica después de graduarse, sería genial que por fin nos dijeran los orígenes de este icónico lugar.

Número 3: hace unos meses se ha anunciado un cómic crossover entre las franquicias de Darkwing Duck y Gargoyles, con una duración de cuatro capítulos, y escrita por Tad Stones (el creador de DWD) y Greg Weisman (el creador de Gargoyles). La respuesta del fandom a este anuncio ha sido mixta: ni buena ni mala, pero definitivamente sorprendida.

Desde luego, yo leeré estos cómics cuando salgan, pero no creo que les vaya a publicar una gran reseña aquí en Título en Proceso. Lo que sucede es que mi conocimiento acerca de Gargoyles es nulo, así que no me sentiría cómoda reseñando un crossover del que sólo podría entender la mitad.

Si acaso, puede que haga una Publicación Corta que abarque los cuatro capítulos al mismo tiempo, pero en definitiva NO esperen un análisis de gran escala como este que están leyendo.

De mi parte, creo que eso es todo por ahora. Sé que llevo varios meses seguidos haciendo publicaciones enormes y densas, así que espero poder entregarles algo un poco más ligerito en un futuro cercano. Estoy por entrar a mi último cuatrimestre de la licenciatura, y con tantos pesos pesados de la animación asomándose en el horizonte, no tengo idea de cómo vaya a ser mi agenda de publicaciones a partir de ahora. Sólo diré que voy a seguir adelante.

Y con esto me despido, queridos lectores. ¡Hasta la próxima, cuídense y no olviden dar todo lo que tienen en cualquier cosa que hagan!

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