Fandom: Darkwing Duck.
Nivel de conocimiento previo requerido:
Medio o alto.
Tiempo estimado de lectura: 22
minutos.
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CAPÍTULO 3: “¿DÓNDE APRENDIÓ DARKWING ARTES MARCIALES?”
El capítulo comienza en la guarida secreta de Darkwing en el Puente Audubon, con nuestro héroe retomando su trabajo de redacción autobiográfica mientras Gosalyn lo escucha aburrida.
Y es que la “maravillosa” historia que Darkwing está narrando actualmente se trata de cómo descubrió una lavandería que podía remover manchas de kétchup radiactivo: un tema que para nada se asemeja a las batallas épicas que Gosalyn consideraría más dignas de relatar en una autobiografía. Nuestro héroe, en uno de sus raros momentos de sabiduría genuina, le responde a Gosalyn que no todo en la vida de un héroe se trata de peleas, y para demostrárselo, decide contarle una nueva historia: la historia de cómo aprendió artes marciales.
Todo comenzó hace varios años, en un estereotípico monasterio budista en la cima de una colina nevada: uno de esos escenarios de ficción que todos hemos visto antes en alguna otra obra, y que obviamente sería blanco de una parodia dentro de esta franquicia. Vemos a un joven Drake Mallard ascendiendo por el camino en medio de una tormenta, y llegando a la puerta temblando de frío… sólo para caer de vuelta a la base de la montaña debido a un portazo accidental que le da un monje al abrir la puerta.
Pero Drake no se rinde: estos son sus primeros pasos en el camino para volverse un héroe de verdad, así que no va a truncar su progreso sólo porque deba re-escalar la montaña. Al contrario, lo que Drake ve en esta situación es una prueba heroica que el destino le ha puesto para ver de qué está hecho. Así, MUCHAS horas después, nuestro protagonista alcanza la cima otra vez, es recibido por el monje maestro (llamado “el Venerable”) y admitido a vivir en el templo… como personal de limpieza. En fin: peor es nada…
De este modo, Drake pasa sus días practicando su equilibrio mientras lava los trastes, meditando mientras barre el jardín zen de arena, autoanalizándose mediante la elaboración de esculturas de sí mismo, mejorando su catálogo de juegos de palabras para villanos mientras desempolva los libros de la biblioteca, y conviviendo con las otras personas en el monasterio.
O al menos eso es lo que Drake CREE que estuvo haciendo todo ese tiempo en el monasterio, pues para sorpresa de nadie, la realidad que nos muestran las viñetas es muy diferente a lo que nuestro protagonista está narrando.
Lo que de verdad estaba pasando era que Drake evadía su deber de lavar los trastes bajo la excusa de “estar practicando su equilibrio”, perdía el tiempo haciendo esculturas de arena en lugar de barrer el jardín zen, intentaba leer libros de la biblioteca que no correspondían a su nivel de conocimiento, se colaba en las clases de los verdaderos alumnos del Venerable y terminaba armando un desastre, además de que todos los demás en el monasterio lo menospreciaban por ser un intendente lunático y arrogante.
'¿Dónde aprendió Darkwing artes marciales?', página 8. |
…
Cuando leí por primera vez la sinopsis de este capítulo, tuve miedo de que aquí sería donde la calidad de la saga se empezaría a desplomar. Es bien sabido que una de las mayores claves del éxito de DWD son sus villanos, así que al enterarme de que este capítulo no tendría ningún villano y sería un simple slice-of-life, no pude evitar tener mis dudas.
Estoy muy feliz de haberme equivocado.
Lo dije antes y lo repetiré ahora: la comprensión que Kibblesmith tiene de DWD es admirable. Hasta ahora no ha malinterpretado a nadie en sus historias, y a sabiendas de que Darkwing es un personaje tan tridimensional, he disfrutado mucho su propuesta para un capítulo enfocado sólo en él, sin Gosalyn, McQuack o algún villano robándole una porción considerable de la trama.
Este capítulo demuestra a la perfección la curiosa relación que Drake tiene con su mundo: mientras él vive bajo el mantra de que la vida real es como las historietas que solía leer de niño, el resto del mundo lo considera un loquito desconectado de la realidad. Esto, desde luego, es cierto: Drake sí tiene algunos tornillos zafados (y quien lo niegue necesita ver a un terapeuta cuanto antes), pero lo curioso está en el modo en que logra hacer funcionar su vida a pesar de ello.
Todas las tonterías que vemos a Drake hacer en el monasterio son prueba de su delirio: él cree que es el alumno estrella del Venerable, y que es digno de hacer lo que se le dé la gana porque es único e inigualable. Los regaños le entran por un oído y le salen por el otro; las burlas las registra como extraños halagos o como desafíos villanescos que él (el supuesto héroe predestinado) necesita confrontar; a los errores les resta importancia como si fueran pequeños tropiezos en su camino a la grandeza…
Unas cuantas páginas más adelante veremos cuál es el truco detrás de los triunfos aparentemente imposibles que Drake suele alcanzar en su vida, pero por ahora, no daré spoilers.
Por cierto, debido a que este capítulo no transcurre en el presente, es algo difícil decidir en qué punto de la cronología se ubica. Mi teoría personal es que va entre los sucesos narrados en las retrospectivas de “Clash Reunion” y de “Kung Fooled”. Este argumento se basa en que hay una viñeta en la que Drake se llama a sí mismo “fledgling”, la cual es una palabra en inglés que describe a un pájaro que acaba de dejar el nido, o si nos vamos por una traducción menos literal, a una persona que acaba de dejar su lugar de origen y está en proceso de conseguir un nuevo sitio para asentarse.
Para mí, esto suena a que Drake no tiene mucho tiempo de haberse graduado de la preparatoria (o de la universidad), y ahora está en busca de nuevos modos de expandir sus habilidades heroicas. Mi teoría es que Drake se marchó de San Canario inmediatamente después de la graduación, pasó un tiempo en el monasterio del Venerable, de ahí fue a la Ciudad Kung Pow para entrenar con el Ganso Lee, y de ahí regresó a San Canario para ahora sí instaurarse como héroe profesional local.
Y antes de que alguien me quiera salir con un argumento que inicie con “P-Pero en el episodio animado ‘The Secret Origins of Darkwing Duck’ se narra que…”, háganse esta pregunta: ¿en serio quieren tomar como canon lo narrado en ESE episodio? Me da igual que el Venerable haya debutado ahí, porque es claro que lo que Drake estaba platicando de aquellas “experiencias” era puro cuento. ¡Prosigamos!
…
Un día como cualquiera, uno de los alumnos del Venerable derrama su té a propósito para darle más trabajo al intendente Drake. Él, por supuesto, capta estas intenciones maliciosas y trata de lanzarse al ataque como lo haría un superhéroe peleando con un supervillano, pero es descubierto por el Venerable antes de poder hacer su movida. Por ello, Drake decide ejecutar su retribución de una manera más discreta: al cocinar la sopa para la cena, utiliza como ingrediente principal un frasco entero de chile fantasma hindú (uno de los chiles más picantes del mundo).
| '¿Dónde aprendió Darkwing artes marciales?', página 11. De nuevo, me encanta la energía que los artistas de este cómic pueden inyectarle a sus dibujos, por muy simplificados y rectilíneos que sean. Esa viñeta de Drake subiéndose a la mesa y señalando al bully con el dedo es grandiosa en mi opinión. |
Obviamente, al bully de Drake se le enciende en llamas el sistema digestivo al consumir su primera cucharada de la sopa, lo que reinicia su pleito de hace unas horas. El Venerable vuelve a intervenir y amonesta a Drake por actuar con deseos de venganza en lugar de justicia o protección, a pesar de que nuestro pato intenta explicar que quien empezó el pleito fue el bully.
A estas alturas del partido, Drake por fin capta el antagonismo que todos en este sitio parecen tener contra él, y deja que su lado más sarcástico y descarado salga a flote. ¿Su recompensa? Ser echado del monasterio: el Venerable le ordena que empaque sus cosas y duerma bien, porque irá patitas a la calle a primera hora del día siguiente, por mucho que ponga cara de perro regañado.
Así, nuestro aspirante a héroe comienza a recoger sus utensilios de limpieza esparcidos por el monasterio. Cuando llega a la biblioteca buscando el plumero con el que suele desempolvar libros, una idea le llega a la mente: pasar el resto de la noche leyendo el libro más importante del sitio, llamado “El Antiguo Libro de la Antigüedad”, y adquirir un conocimiento tan trascendental que el Venerable lo aceptará de vuelta como un integrante del monasterio. Un poco de humor slapstick después, Drake alcanza el libro y se dispone a tener una noche llena de lectura.
…
Ya dijimos que Drake es un sujeto de ideas bastante fantasiosas. Él cree que el mundo gira en torno a sí mismo y que no puede hacer nada mal porque nació para ser un héroe. Por lo tanto, ¿qué ocurre cuando una situación lo obliga a confrontar la realidad?
En la escena que acabamos de repasar, Drake deja sacar un poquito del Negatron que lleva dentro: esa parte que lo hace sentir intitulado al respeto y la admiración de todos los demás, y que no teme a jugar un poquito al supervillano si eso le ayuda a poner las cosas de vuelta a como él cree que deberían ser.
Desde luego: todos sabemos que Drake tenía algo de razón al decir que el bully inició la ofensiva. Pero a su vez, tal vez ese bully no se habría tenido la confianza de actuar así si el propio Drake no hubiese actuado como un payaso durante todo su tiempo anterior en el monasterio. Sus delirios de grandeza fueron los que lo colocaron en el pedestal de “el loquito” ante los ojos de los otros personajes, así que aunque todos sabemos que el bullying no está bien, ¿no creen que, en parte, él se lo buscó?
Al final, el incidente de la sopa picante es una mera consecuencia de que la percepción de Drake no se ajusta con la realidad. Tal vez, si él hubiese hecho su trabajo de limpieza del modo correcto, el Venerable hubiese visto su obediencia y dedicación como rasgos dignos de convertirlo en un alumno suyo de verdad, evitando toda esta escena.
Pero en lugar de eso, Drake se armó en su cabeza el cuentito de “soy el elegido, y por tanto los demás me darán lo que yo quiera tarde o temprano”; cuando ese cuentito se desconectó lo suficiente de la realidad, lo mejor que su mente pudo razonar fue “hay maldad a la vista, y es mi trabajo purgarla”.
No fue hasta que el Venerable le quitó a Drake lo que más deseaba en ese momento (su lugar en el monasterio) que por fin la venda se le cayó de los ojos… y ni aun así fue capaz de volver a la realidad del todo, considerando su pequeño plan de “aprenderé algo tan especial que seré aceptado de vuelta (a pesar de que ese aprendizaje lo adquiriré rompiendo una regla más de este sitio).” Ya veremos cómo resultan las cosas para nuestro aspirante a héroe…
…
A la mañana siguiente, vemos a Drake barriendo el jardín de arena con toda la tranquilidad del mundo, como una especie de “regalo de despedida” para el monasterio. Feliz de tener una última oportunidad de ‘convivir’ con el peculiar intendente, el bully se acerca a nuestro protagonista mientras le pide al Venerable que observe con alegría cómo se deshace de él. Sin embargo, cuando el bully le lanza un puñetazo a Drake, él no responde con otro puñetazo, sino esquivando el golpe mientras lo perdona por ‘resbalarse con la arena y casi hacer chocar su puño contra su inocente cuerpecito’.
| '¿Dónde aprendió Darkwing artes marciales?', página 16. Dicen que cuando una historia textual o visual está bien escrita, al leerla puedes escucharla en tu cabeza con las voces de sus actores. Eso me pasó con esta página exacta: pude leer cada diálogo de Drake escuchando en mi cabeza la voz de Arturo Mercado. |
Esto se repite un par de veces con todos los alumnos presentes en la escena: por mucho que ellos intenten golpear a Drake, él siempre los elude sin tocarlos y hace un comentario que remarca lo poco afectado que está por sus violencias. Eventualmente, el Venerable les ordena a todos que detengan el teatrito, felicita a Drake por semejante progreso en su modo de confrontar adversidades, y echa del monasterio al bully que lo inició todo mientras le permite a Drake quedarse como un alumno oficial.
El Venerable le pregunta a Drake cómo hizo semejante progreso en una sola noche, a lo que él responde comentando que leyó el Antiguo Libro de la Antigüedad, ¡el cual resulta estar completamente en blanco! Nuestro protagonista asume que es una metáfora zen a la paz interior, pero el Venerable le revela que ese no es el libro verdadero, sino una especie de señuelo dejado en la biblioteca justamente para incitar a los alumnos a ‘leer más seguido si quieren alcanzar el nivel digno para descubrir sus trascendentales secretos’ o algo así.
El verdadero Antiguo Libro de la Antigüedad está en la habitación del Venerable por motivos de seguridad, lo que significa que la supuesta ‘lección’ que Drake aprendió fue tan imaginada como el resto de sus ideas. Y así, esta memoria de Darkwing finaliza con el Venerable regalándole el libro en blanco para que haga lo que quiera con él (por ejemplo, escribir una autobiografía).
| '¿Dónde aprendió Darkwing artes marciales?', página 20. Y así, damas y caballeros, nuestro héroe aprendió a autosugestionarse para nuestro entretenimiento. Bravo, Kibblesmith; si no supiera lo contrario, diría que eres Stones o Sparrow encubierto. |
Volviendo al presente, Darkwing le pregunta a Gosalyn qué le pareció la historia… sólo para toparse con que ella dejó de prestarle atención en algún momento y mejor se puso a jugar a los karatecas, inspirada por la idea de “aprender artes marciales en un monasterio remoto”. Aunque a nuestro héroe le frustra que su historia haya caído en oídos sordos, al menos se alegra de que su hija ya no esté aburrida con sus memorias.
…
Sí: Drake es no está del todo en sus cabales. Sí: su percepción de la realidad está bastante trastornada. Sí: el fulano tiene problemas de ego y autoestima. Sí: la facilidad que tiene para meterse en problemas es de campeonato. ¿Pero saben qué es lo más peculiar de todo? Que esta desconexión suya con la realidad es lo que le da la victoria en más de una ocasión.
Drake vive enfrascado en la idea de que es un héroe, y debido a que la historia que acabamos de leer transcurre antes de que conociera a Gosalyn o se enfrentara a Taurus Bulba, todavía no se ha topado con algo que le haga reflexionar que hay cosas más grandes en el universo que él mismo. Por ello, su determinación a volverse mejor que nadie más está más firme que nunca.
Sí: Drake cree que está en un mundo de fantasía donde todo es tan simple como “héroes y villanos”, pero por eso mismo su espíritu es tan impasible. Si hay una habilidad en la que crea que puede mejorar, puedes apostar que VA A MEJORAR. Da igual si su pasión por el heroísmo es medio fantasiosa, porque el hecho de que su pasión sea el heroísmo significa que NUNCA JAMÁS se desviará del camino correcto. Esa es la fortaleza que hace que Drake siempre salga victorioso al final: su deseo de perfeccionarse a sí mismo.
Incluso en el presente, después de adoptar a Gosalyn y tener que lidiar con las grandes ligas del mal en San Canario, este es un rasgo que Drake no ha perdido. Su obsesión con volverse un héroe perfecto sigue siendo lo que lo impulsa a levantarse cada mañana, y aunque ahora es más frecuente que se tope con obstáculos serios, esa necesidad suya por protagonizar bien el espectáculo de bobadas que es su vida sigue tan fuerte como lo estuvo hace 20 años.
Ya sé que mentí al decir que este capítulo no tendría villanos, pues el bully de Drake es el villano aquí. Pero si lo pensamos bien, este supuesto “villano” ha sido más un recurso de la trama que un personaje real. Digo, ¡el tipo ni siquiera recibe un nombre en todo el capítulo!
Como lo mencioné antes, la represalia que Drake recibe por parte del monasterio es una consecuencia directa de sus delirios de grandeza. Él incitó por error su propio maltrato, así que si lo vemos de cierto modo, el verdadero villano aquí fue él mismo. La razón por la que considero esto tan importante se relaciona con un aspecto bastante meta de la franquicia.
A ver: si le preguntamos a un fan casual de DWD cuáles son los villanos más importantes o icónicos de la franquicia, difícilmente te toparás con una respuesta que no sea “Los Cinco Temibles”, “Taurus Bulba” o “F.O.W.L.”/“Picoacero”. Fuera de estos emblemáticos titanes, DWD ha tenido a docenas de villanos, pero pocos han logrado mantenerse en la memoria a largo plazo de la audiencia. Lo más curioso es que este asunto de “quién es un villano principal y quién es secundario” no fue algo planeado desde el comienzo por Tad Stones.
Por ejemplo, todos sabemos que Liquidator no iba a regresar al show tras su debut, pero fue tan inesperadamente gustado que Stones lo tuvo que incluir en los Cinco Temibles. Lo mismo pasó con Negapato y Taurus Bulba: nadie esperaba su enorme aceptación, pero ahí los tenemos en el podio de la maldad de DWD. En contraposición, villanos como Ammonia Pine, Moliarity y Tuskernini intentaron ser empujados al frente y al centro de la acción por los escritores, pero no duraron mucho tiempo en la mente colectiva.
Entonces, ¿cuál es la línea misteriosa que separa
a los villanos exitosos de los no-exitosos? Yo se los diré: la capacidad de un
villano de DWD para mantenerse funcional es directamente proporcional a lo mucho que obliga a Darkwing a mejorarse
a sí mismo. Véanlo de este modo:
– Los Cinco Temibles son personajes
igual o más dementes que Darkwing. El reto al lidiar con ellos está en sacar a
Darkwing de su fantasía de ‘héroes y villanos’, pues estos cinco sujetos
encajan de maravilla con sus delirios y, por lo tanto, lo meten más en ellos.
– Taurus Bulba es lo contrario: él
es un villano muy realista (dentro de las convenciones de una caricatura
mañanera). Por lo tanto, el reto al lidiar con él está en que Darkwing debe
zafarse de su novela imaginaria, para así ofrecer soluciones SÓLIDAS a los
problemas causados por una amenaza igual de SÓLIDA que la realidad.
– Picoacero y F.O.W.L. son enemigos
igual de arrogantes, versátiles y tácticos que Darkwing, pero siempre atacan en
escuadrones. El reto al lidiar con ellos está en hacerle ver a Darkwing que no
es un dios capaz de manejar la realidad a su antojo, y que si quiere hacerles
frente, también debe aceptar la ayuda de algunos compañeros.
Villanos como Ammonia Pine, Moliarity y Tuskernini no destacan mucho porque no tienen ninguna correlación directa con Darkwing. Lo mismo ocurre con Jambalaya Jake, la Maestra de los Bichos, Gnatmare, el Doctor Fósil, Merduck, y las otras decenas de villanos secundarios que infestan al show animado original y sus cómics. Y también, es por eso que villanos secundarios tales como Darkwarrior han logrado perdurar a pesar de no tener ni tres apariciones en la serie clásica: todo está en qué tanto desafían al protagonista más allá del típico “soy malvado”.
Y por eso, aunque este capítulo no tenga un villano verdadero, considero que es una GRANDIOSA historia: porque su núcleo narrativo está en retar a Drake en un nivel más personal. El reto no fue ‘encontrar el modo de ganarle al bully en una batalla física para sanar el ego herido de Drake’, sino ‘fortalecer la mentalidad de Drake para que no caiga tan fácilmente en provocaciones’. ¡Esa es la clase de retos que hacen grande una historia de DWD!
Enhorabuena para Daniel Kibblesmith: con tres historias episódicas exitosas en su historial, el Volumen 2 de DWD Dynamite está cumpliendo su cometido sin problema alguno. Pasemos de inmediato al capítulo 4, y esperemos que en esta ocasión la tercera no haya sido la vencida.
CONTINUARÁ... [Link a la Parte 4 disponible aquí]
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